De la embajada a la ópera

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Asunción (enviada especial) - En la Argentina tuvimos un embajador estadounidense, James Cheek, que iba como un hincha más a ver los partidos de su equipo favorito, San Lorenzo. Otro, Lino Gutiérrez, aprovechó su estadía en Buenos Aires para aprender a bailar el tango. Pero en materia de actividades extradiplomáticas, James Cason, el actual embajador de los Estados Unidos en el Paraguay, los supera ampliamente.

El pasado 10 de abril, en el Teatro Municipal de Asunción, los espectadores pudieron ver a un Cason sin su traje de diplomático y vestido de cardenal actuando en la ópera «Tosca», junto con el elenco de la Universidad del Norte. El embajador, que toma lecciones de canto tres veces por semana, ya había cantado en guaraní con la soprano Rebeca Arramendi en un festival.

Eso sí, antes de protagonizar el Te Deum, al final del primer acto del drama operístico de Giacomo Puccini, Cason cumplió con sus obligaciones diplomáticas explicando a los periodistas la posición de su gobierno frente a las elecciones paraguayas. «No vamos opinar, no tenemos candidatos», dijo. Estados Unidos solamente desea que el proceso comicial paraguayo sea transparente, explicó. «Por eso hemos puesto bastante dinero» para solventar la misión de observadores internacionales, que permanecerán en Paraguay «hasta que terminen los escrutinios y se proclame un ganador», agregó.

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