Debate con Sarkozy hoy por TV es última oportunidad de Royal
-
Irán promete "golpes demoledores" y ataca tres buques en el estrecho de Ormuz
-
Trump aseguró que Irán sufre un colapso financiero tras el bloqueo de EEUU en Ormuz
Ségolène Royal mira cómo un niño hace una pirueta después
de un discurso de campaña en París. Tal vez no necesite ella
misma hacer piruetas hoy en el debate televisivo con Nicolas
Sarkozy, pero sí deberá superarlo ampliamente si quiere revertir
las encuestas de cara al ballottage del domingo.
50.000 personas en el «Mayo francés».
Los indecisos y los casi sietemillones de franceses que en la primera ronda del pasado día 22 dieron sus votos al centrista François Bayrou estarán en el punto de mira de Royal y de Sarkozy hoy en su debate televisado.
Ambos candidatos se enfrentarán hoy a las 20.30 locales por los canales «France 2» y «TF1», con las modalidades tradicionales de este tipo de programas y un cronómetro cada uno. El único cara a cara podría atraer hasta 20 millones de telespectadores. Una encuesta de «LH2» difundida ayer dio a Sarkozy ganador con 52% de los votos, un retroceso de dos puntos, mientras que la candidata socialista subió otros tantos para situarse en 48% de las intenciones de voto.
Mientras tanto, el candidato oficialista de la Unión del Movimiento para el Pueblo (UMP), argumentó que lo que hace falta para la presidencia es « alguien con peso, con experiencia para asumir sus responsabilidades y tenga un proyecto claro para resolver los problemas de los franceses».
Durante una visita ayer a un centro de salvamento marítimo en el noroeste, en la que rindió tributo a «la Francia que se levanta temprano y trabaja duro», incluso el 1 de mayo, restó importancia al debate: «es como el Tour de Francia, no hay que ganar una etapa sino el Tour», y prometió exponer sus diferencias con Royal «tranquila y serenamente, con fuerza».
En ese contexto, el líder ultraderechista Jean-Marie Le Pen instó ayer a sus simpatizantes a que se abstengan «masivamente» y reserven su sed de «revancha» para las legislativas de junio.
En su tradicional discurso en homenaje a Juana de Arco, Le Pen optó por conminar a los 3,8 millones de electores que lo votaron el pasado 22 de abril a que se queden en casa el próximo 6 de mayo. «Invito a los electores que confiaron en mí a que no concedan su sufragio ni a la señora Royal ni al señor Sarkozy, y que se abstengan masivamente», clamó el gran perdedor de la primera vuelta, al quedar cuarto con 10,44%.




Dejá tu comentario