21 de enero 2004 - 00:00

Desarticularon al clan mafioso de los Bonanno

Nueva York (EFE, AFP, ANSA) - Más de veinte miembros y asociados al clan mafioso de los Bonanno, entre ellos sus dos máximos líderes, fueron arrestados en la madrugada de ayer y acusados de asesinato, entre otros cargos, en una impresionante operación contra el crimen organizado, informaron las autoridades federales.

La fiscal Roslyn Mauskopf explicó que la investigación se ha prolongado por cuatro años y que las autoridades han contado con la colaboración de miembros arrepentidos para grabar conversaciones y obtener más información sobre las actividades del clan, que quedó virtualmente desbaratado.

«Hemos tenido asientos de primera fila para escuchar cómo estos criminales describían el asesinato de víctimas inocentes en un desesperado esfuerzo por salvar su tambaleante organización criminal», señaló Mauskopf.

Las autoridades acusaron de una veintena de delitos a 27 miembros y asociados a la familia Bonanno, incluidos ocho antiguos o actuales «capos»
. Entre los implicados, 18 están acusados de haber perpetrado o preparado quince asesinatos, entre ellos el de Dominick Napolitano en agosto de 1981, en venganza por haber permitido la infiltración de un agente de la Oficina Federal de Investigación (FBI).

Anthony Urso y Joseph Cammarano, considerados como actuales líderes del clan, figuran entre los detenidos,
y las autoridades los vinculan al asesinato en 1990 de Anthony Tomasulo.

También se han ampliado los cargos contra Joseph Massino, ex jefe del clan mafioso que se halla encarcelado desde enero de 2003 y que ha tratado de dirigir al clan desde la prisión de Brooklyn en que se halla confinado.

Otro de los arrestados y acusados es Vito Rizzutto, a quien las autoridades canadienses consideran como el «padrino» de la mafia de origen italiano en Montreal y de quien se solicitará la extradición a Estados Unidos.

Más de 70 miembros o asociados a los Bonanno han sido inculpados en los dos últimos años y al menos media docena de ellos coopera con los investigadores.

Pasquale D'Amuro, director adjunto de la oficina del FBI en Nueva York, subrayó que el número de mafiosos que han informado o mostrado deseos de colaborar «no tiene precedentes». «En lugar de dar palizas, están echando abajo nuestras puertas en un esfuerzo por cooperar», re-saltó D'Amuro.

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