25 de abril 2007 - 00:00

Día negro de EE.UU. en Irak: 11 soldados muertos en ataques

Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) --Once militares estadounidenses murieron ayer en Irak en una de las peores jornadas para la coalición en 15 meses, al tiempo que el presidente George W. Bush dejaba claro que no aceptará las condiciones que buscan imponer los demócratas para la conducción de la guerra en el país árabe.

En un encuentro con la prensa, Bush dijo sentirse «decepcionado» por el rumbo que escogieron los demócratas que controlan el Congreso, al imponer un cronograma para el repliegue paulatino de las tropas estadounidenses en Irak.

El texto final del proyecto de ley de gastos -acordado el lunes a la noche por los legisladores y que debe ser votado a más tardar el viernes-«ata las manos de los militares, añade millones de dólares en gastos no relacionados a la guerra y establece una fecha para la retirada de las tropas», explicó.

Al reiterar su amenaza de veto, el mandatario acusó a los demócratas de politizar la guerra y señaló que aprobar su proyecto de ley «sería aceptar una política que llanamente contradice el juicio» de los comandantes militares.

  • Lucha de poderes

  • La evolución del conflicto bélico en la nación árabe, donde persiste la espiral de violencia, atizó el debate nacional sobre cuál es la mejor estrategia de salida y cómo llevarla adelante sin empeorar la inestabilidad en la zona.

    El resultado es una lucha de poderes entre el Congreso, que controla los fondos, y el Ejecutivo, que tiene la autoridad constitucional para la conducción de la guerra, en momentos en que los políticos tienen la vista puesta en los comicios presidenciales de 2008.

    El acuerdo alcanzado el lunes a la noche sobre la medida, que contempla unos 124.000 millones de dólares -incluyendo 90.000 dólares para los gastos militares en Irak y Afganistán-, establece que la retirada debería comenzar el próximo 1 de octubre para completarse seis meses después.

  • Atentado suicida

    La comandancia estadounidense anunció, por su parte, la muerte de nueve militares en un atentado suicida con coche bomba perpetrado el lunes cerca de una base en la provincia de Diyala (Norte), en el ataque más mortífero desde hace 15 meses contra las tropas terrestres en Irak. En la acción también resultaron heridos otros 20 militares y un civil iraquí.

    El atentado fue reivindicado por el Estado Islámico en Irak, una alianza de grupos sunitas encabezada por la rama iraquí de Al-Qaeda, en un comunicado difundido por Internet, cuya autenticidad no pudo ser probada.

    En otro ataque, también el lunes, un militar estadounidense murió al estallar una bomba casera cerca de la base de Moqdadija (100 km al norte de Bagdad). Además, un marine cayó en combate en la provincia occidental de Al-Anbar, principal foco de la insurrección sunita, agregó el ejército estadounidense en una segunda nota.

    Con estas bajas ascendió a 78 el número de militares y personal asimilado estadounidenses muertos en Irak en abril. Asimismo, las bajas totales norteamericanas se cifran en 3.331 desde la invasión de Irak, en marzo de 2003, según un balance en base a cifras del Pentágono.
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