Santiago (ANSA, AFP) - La internación de Augusto Pinochet, en grave estado, el sábado 18 dejó al descubierto el plan de emergencia preparado para el eventual deceso del ex dictador chileno, de 89 años de edad, y su funeral.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La versión fue publicada por la prensa local mientras la Corte Suprema se apresta a entregar su veredicto final para ratificar o anular la orden de arresto que enfrenta el ex presidente de facto (1973-1990) desde el 13 de diciembre por los crímenes de la Operación Cóndor.
Pinochet dejó el Hospital Militar el miércoles pasado, donde permaneció cinco días luego del accidente cerebrovascular que puso en alerta al gobierno de Ricardo Lagos y al ejército que comanda el general Juan Emilio Cheyre, indicó el diario «La Tercera».
«Cheyre, tras enterarse en el Hospital Militar de la evolución de Pinochet, se comunicó con el ministro de Defensa, Jaime Ravinet; y con el secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, para advertirles sobre un eventual desenlace fatal», agregó el matutino. Lagos «no ordenaría un funeral de Estado ni duelo oficial» y «no asistiría a sus exequias», afirmó la versión. Sin embargo, Pinochet recibiría honores militares y sus restos serían cremados de acuerdo con el rito católico. «Si ése es el caso, la ceremonia se efectuará en uno de los cinerarios autorizados de Santiago. El ritual contempla que el féretro de Pinochet sea cubierto con la bandera nacional, que luego le será entregada a su esposa Lucía Hiriart», agregó «La Tercera».
Está contemplado situar una capilla ardiente en la Escuela Militar y luego efectuar una misa fúnebre en el mismo lugar. Los honores los rendirá un batallón de cadetes de la Escuela y, junto a ellos, representantes de todas las unidades a las que perteneció Pinochet durante su vida militar.
El punto más complejo de la planificación del funeral es el lugar de sepultura, sobre todo para evitar que el sitio se convierta en lugar de manifestaciones. Así, será la familia, con acuerdo del ejército, la que decidirá llegado el caso.
Miembros del Ejecutivo afirman que Lagos ya definió que no ordenará honores de Estado para Pinochet y que no asistirá a la ceremonia. El Presidente, afirman en su entorno, considera que esos honores deben ser para los presidentes electos por soberanía popular, y además, darle ese estatus causaría duras críticas dentro y fuera de la Concertación.