21 de diciembre 2008 - 00:00

Duda EEUU de que Bin Laden esté vivo

Vicepresidente de EEUU, Dick Cheney
Vicepresidente de EEUU, Dick Cheney
El vicepresidente saliente estadounidense, Dick Cheney, dijo ayer no estar seguro, aunque sí "supone", que el líder de la red Al-Qaeda, Osama bin Laden, está vivo, al tiempo que volvió a defender la "guerra contra el terrorismo" emprendida por el gobierno de George W. Bush.

Al ser consultado en una entrevista con la cadena de noticias Fox News sobre si el fugitivo Bin Laden seguía vivo, Cheney respondió: "No sé, aunque supongo que sí lo está".

"Cada cierto tiempo hemos tenido algunas evidencias, aparece alguna foto o algo que permite a los servicios de Inteligencia concluir que está vivo", dijo Cheney a Fox News.

El 13 de noviembre, el director de la CIA, Michael Hayden, dio a entender claramente que el líder del grupo que se atribuyó los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 estaba vivo.

Osama bin Laden está muy aislado y fue obligado a "consagrar mucha energía a su propia sobrevivencia", dijo.

En cuanto a la llamada "guerra contra el terrorismo" emprendida por el gobierno de George W. Bush, Cheney volvió a defenderla con vigor.

"Estoy orgulloso de las muchas cosas que hemos hecho en este gobierno y pienso que seremos juzgados favorablemente por la historia", declaró.

"Creo que el hecho de que hayamos podido proteger al país de nuevos atentados de Al-Qaeda durante siete años y medio es un éxito notable", agregó.

"Estoy muy cómodo con nuestro balance y con lo que hemos realizado", subrayó Cheney, muy impopular entre los estadounidenses, con sólo 29% de opiniones favorables.

Sobre la muy controvertida cuestión de la prisión de la base estadounidense de Guantánamo y del tratamiento a los detenidos, Cheney defendió nuevamente las políticas del gobierno, invocando los campos de prisioneros alemanes de la Segunda Guerra Mundial para reivindicar el derecho a detener enemigos "hasta el final del conflicto".

Asimismo defendió los controvertidos métodos de interrogatorio - denunciados como tortura por organismos de derechos humanos - de los detenidos y la vigilancia de las comunicaciones en Estados Unidos, con el argumento de que habían salvado vidas.

Por otra parte - y en contraste con el tono cordial que ha prevalecido hasta el momento al tiempo que Bush se prepara a entregar el poder al presidente electo Barack Obama el 20 de enero - Cheney criticó el domingo a su sucesor sobre el papel apropiado de su cargo, tras sugerir que Joseph Biden podría "disminuir" la importancia de la vicepresidencia.

Cheney rechazó las críticas de Biden, que había dicho durante la campaña electoral que el vicepresidente había sobrepasado su rol constitucional.

"Si quiere disminuir el cargo del vicepresidente, ése es obviamente su decisión", dijo Cheney.

"El presidente electo Barack Obama decidirá qué es lo que quiere de un vicepresidente y aparantemente, por la forma en que lo están hablando, no espera que Biden tenga un rol tan importante como el que tuve en mi tiempo".

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