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Un empleado retirado de la telefónica CANTV habla durante un
acto de protesta en Caracas. La empresa, que será reestatizada,
es hasta ahora la mayor firma privada de Venezuela.
En telefonía fija y celular, el principal operador en Venezuela es CANTV (Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela), cuyo mayor accionista es la estadounidense Verizon Communications con 28,5% de participación, Verizon adelantó en 2006 una negociación con América Móvil y la mexicana Telmex, del magnate Carlos Slim, para venderle su parte en CANTV, pero la operación estaba a la espera de la aprobación de las autoridades venezolanas de telecomunicaciones.
CANTV, creada en 1930 y que hoy es la mayor empresa privada de Venezuela, fue nacionalizada por primera vez en 1950. En 1991 fue privatizada y la mitad de sus acciones fueron vendidas en aquel momento al público a través de operaciones en la Bolsa.
El servicio eléctrico venezolano es manejado por la estatal Cadafe, pero en la capital opera la compañía privada Electricidad de Caracas, que actualmente pertenece al grupo AES, con sede en Estados Unidos.
Electricidad de Caracas -que también ha emitido acciones en Bolsa para pequeños ahorristas- cuenta con un millón de clientes, de los cuales la mayor parte son residenciales.
Ni Electricidad de Caracas ni CANTV han querido emitir hasta ahora declaraciones sobre el anuncio de su nacionalización.
En la faja petrolífera del río Orinoco (este del país), donde Venezuela se propone certificar reservas de hidrocarburos de 260.000 millones de barriles explotables, operan las empresas estadounidenses Exxon-Mobil, Chevron y Conoco-Phillips, además de la francesa Total, la británica British Petroleum y la noruega Statoil.
Las reservas venezolanas actuales ascienden a 87.621 millones de barriles. La certificación internacional en el Orinoco en 2008 colocaría a Venezuela como la primera reserva mundial, por encima de Arabia Saudita que ha certificado 264.000 millones de barriles.
Las empresas extranjeras están asociadas a la estatal venezolana PDVSA para la exploración, explotación y mejoramiento de crudos pesados, mediante contratos en los cuales las transnacionales tienen la mayoría accionaria.




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