EEUU extenderá presencia en Siria tras ataque e impondrá nuevas sanciones a Rusia
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Hasta ahora, el objetivo declarado de la Casa Blanca en Siria era combatir y destruir a la milicia Estado Islámico (EI), nada más.
Además, Haley informó que el gobierno no se limitará a sancionar al gobierno de Bashar al Assad por el presunto ataque químico denunciado por la oposición siria, sino que también profundizarán su enfrentamiento con Rusia.
"Verán que pronto vendrán sanciones contra Rusia", anunció la embajadora en un programa de la cadena de noticias CBS y adelantó que podrían oficializarse mañana lunes.
"Irán directamente a cualquier tipo de empresas que traten con equipos vinculados a Al Assad y a las armas químicas que usa. Creo que todos las van a sentir ahora. Creo que todos saben que envíamos un mensaje fuerte y nuestra esperanza es que lo escuchen", agregó Haley.
Desde el anterior gobierno de Barack Obama, Estados Unidos impone sanciones financieras, comerciales y políticas contra gran parte del gobierno ruso, de las empresas y bancos estatales y de aquellos vinculados a personas del círculo íntimo del presidente Vladimir Putin.
La respuesta desde Rusia no se hizo esperar.
La vocera de la Cancillería rusa, Maria Zakharova, acusó a Estados Unidos de estar sancionando a su gobierno sólo por actuar como "un actor global" y afirmó que la política de la Casa Blanca hacia el Kremlin "no tiene ninguna relación con la realidad", según la agencia de noticias estatal Tass.
El sábado a la madrugada Estados Unidos, Francia y Reino Unido lanzaron ataques coordinados contra tres objetivos en el oeste del país: el primero, un centro de investigación, desarrollo, producción de armas químicas y biológicas; el segundo, un almacén de armas químicas al oeste de la ciudad de Homs; y el tercero, otro almacén de armas químicas y un puesto de mando militar en la misma zona.
El canciller británico Boris Johnson alertó sobre el peligro de la "represalia rusa" tras los bombardeos de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido sobre Siria, defendiendo su legitimidad a capa y espada, pero en Londres es hora de críticas al gobierno conservador y la premier Theresa May.
Este lunes, May enfrentará la Cámara de los Comunes, donde los laboristas -y no solo ellos- quieren saber por qué no hubo una consulta parlamentaria antes de dar la orden de fuego "a la rastra de los tuits de Donald Trump".
• La recuperación de Guta Oriental
La caída de Guta Oriental, a las puertas de la capital siria, abre el camino a un nuevo despliegue militar del régimen que podría tener como objetivo la provincia de Deraa, uno de los últimos feudos insurgentes del país.
Tras resistir durante cinco años al asedio más largo del conflicto en Siria, Guta fue oficialmente declarada "limpia" el sábado, tras una ofensiva lanzada el 18 de febrero por el régimen que ha dejado 1.700 civiles muertos, según la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
La reconquista de Guta es simbólica por su situación geográfica, a las puertas de Damasco, y porque pone fin a los disparos de cohetes y obuses rebeldes contra la capital.
En su campaña para reconquistar esta zona, el ejército sirio y Rusia, su aliado, recurrieron a intensos bombardeos y combates terrestres, antes de entablar negociaciones separadas con los distintos grupos rebeldes, apabullados por la fuerza enemiga.
Ahora el régimen podría aprovechar esa victoria para intentar liquidar las últimas zonas que escapan a su control en Damasco y en sus alrededores.
La versión del Kremlin y del régimen es que los daños por los bombardeos son limitados. El ministerio de Defensa ruso, en un informe de prensa, declaró que sobre "103 misiles" de crucero o tierra-aire lanzados por la coalición, 71 no alcanzaron el blanco.
Un número esencialmente confirmado por la ONG Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Londres y cercana a los rebeldes sirios.
Fracaso total además, según Moscú, en lo relativo a los objetivos militares más apreciados, las bases aéreas sirias de Dyuwali, Al-Dumayr, Blei y Shayrat (esta última afectada hace justo un año por los bombardeos misilísticos de Estados Unidos en respuesta a los ataques con gas sarín en Khan Sheikhoun).
En este caso, según el general Serghei Rudskoi del Estado Mayor ruso, los misiles fueron interceptados todos. Las mucho más modernas defensas aéreas rusas, S-400 e S-300, en cambio no fueron activadas, porque "ningún misil" atravesó el espacio aéreo controlado por Moscú en Siria.



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