EEUU prometió apoyo total al nuevo gobierno de emergencia palestino

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Gaza, Ramallah, (ANSA) - El gobierno de emergencia palestino, encabezado por el premier designado Salam Fayyad, recibió ayer el apoyo de Estados Unidos y de Israel, pero fue calificado de "golpe de estado" por el primer ministro destituido, Ismail Haniyeh, porque carece del voto de confianza del Parlamento, controlado por Hamas.

Estados Unidos prometió ayer "un total apoyo" al nuevo gobierno de emergencia; al tiempo que el premier israelí, Ehud Olmert, aseguró que se trata de "un socio" por la paz.

"Un gobierno que no es un gobierno de Hamas -declaró Olmert a la prensa- es un socio (por la paz)".

La crisis armada que culminó en los Territorios con la victoria militar de Hamas en la Franja de Gaza causó, además de un centenar de muertos, la fractura palestina.

Desde el viernes Hamas controla Gaza y el gobierno de emergencia mantiene el control de Ramallah, Cisjordania.

El cónsul general de Estados Unidos, Jacob Walles, le transmitió ayer en Ramallah al presidente palestino y dirigente de Al Fatah, Mahmud Abbas (Abu Mazen), el apoyo de su país al gobierno de emergencia, formado tras la disolución del gobierno de unidad nacional que encabezaba Haniyeh.

El diplomático dijo que Estados Unidos evalúa suspender las sanciones económicas impuestas al gobierno de unidad nacional de Hamas-Fatah, y redirigir la ayuda al nuevo gobierno.

"Yo creo -dijo el funcionario norteamericano- que no habrá obstáculos económicos o políticos para comprometerse nuevamente con este gobierno. Sí, habrá total apoyo".

El nuevo gobierno palestino encabezado por Fayyad, quien también conducirá el Ministerio de Economía, jurará hoy al mediodía en Ramallah y está integrado por una docena de ministros independientes.

Desde Gaza, Hamas afirmó que la formación de ese gobierno "es un golpe de estado" porque nació sin la aprobación del Consejo Legislativo Palestino (CLP), el Parlamento de la Autoridad Palestina, donde Hamas goza de mayoría absoluta desde que venció en los comicios de 2006.

Para Hamas, el único gobierno legítimo es el que estaba en funciones, el gobierno de unidad nacional acordado en febrero entre el grupo islámico y Al Fatah, porque cuenta con la confianza del CLP.

En ese contexto, ayer por la noche, Abbas ratificó la conformación del gobierno de emergencia.

Sin embargo, el nuevo gobierno gozará del apoyo de la mayor parte de la comunidad internacional y de los que serán sus principales interlocutores en el exterior: Estados Unidos, la Unión Europea, Israel y los países árabes moderados.

Completamente distinta es la atmósfera que se respiraba en Gaza, bajo control de Hamas desde el viernes, donde el único apoyo es el que expresaron Irán y Siria.

Allí, en lugar de fondos internacionales, la población espera un embargo.

Hoy cientos de automovilistas hicieron fila para cargar combustible ante el temor de un bloqueo de los suministros que pasan por Israel.

En ese marco, Hamas aseguró a la población que hay víveres para un mes.

Pero la crisis no es solo económica, ya que la violencia se trasladó ayer a Cisjordania.

"Unos 150 funcionarios fueron secuestrados en Cisjordania", denunció Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, quien subrayó que el grupo no permanecerá "con las manos cruzadas" y emprenderá "todas las acciones necesarias para poner fin a esta violencia".

El ataque más grave tuvo lugar esta mañana cuando unos veinte hombres armados, aparentemente de Al Fatah, irrumpieron en una oficina del Parlamento en Ramallah y trataron de secuestrar al vicejefe del CLP), Hassan Khreisheh, elegido con el apoyo de Hamas.
Además, una docena de oficinas de Hamas fueron asaltadas, saqueadas e incendiadas en Nablus, en la alta Cisjordania, un municipio donde el consejo estaba en manos de Hamas.

"Ahora somos nosotros los que comandamos, aquí Hamas es ilegal", gritaban algunos milicianos armados de Al Fatah.

Escenas similares ocurrieron en la ciudad de Hebron, donde hubo saqueos promovidos por milicianos de Al Fatah.

En tanto, en la Franja de Gaza ayer por la mañana fue saqueada la villa del ex presidente Yasser Arafat.

Testigos relataron que civiles palestinos y hombres con el uniforme de Hamas se llevaron del lugar todo lo que consideraron un símbolo del nacionalismo palestino.

Un niño fue visto en la calle cargando en la espalda el inodoro del ex baño presidencial.

También hubo saqueos en el interior del puesto de policía palestina del paso de Erez, en la frontera con Israel, donde algunas decenas de palestinos vinculados a Fatah intentaron traspasar la frontera y fueron rechazados por soldados israelíes que dispararon al aire.

"El ingreso solo está permitido en casos específicos", dijo una fuente militar, al confirmar que también miembros de Fatah (cincuenta, según fuentes no oficiales, más de un centenar según funcionarios internacionales) huyeron de Gaza y se refugiaron en Cisjordania o vía marítima hacia Egipto.

Haniyeh, en tanto, nombró un nuevo encargado de seguridad en Gaza, a quien encomendó reorganizar el cuerpo.

Según testigos, gran parte de los agentes antes fieles a Abbas aceptaron pasar a estar bajo las ordenes de Hamas.

Cuatro palestinos murieron ayer en Gaza en enfrentamientos aislados entre milicianos de Al Fatah y de Hamas, informó a ANSA Moawia Abu Hassan, dirigente médico del hospital de Gaza.

"Dos víctimas pertenecían a Fatah y dos a Hamas", dijo el médico, quien no precisó las circunstancias en las que murieron.

Además, la policía informó que un adolescente de 15 años murió al explota accidentalmente una bomba, con la que aparentemente estaba jugando.

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