17 de agosto 2005 - 00:00

El Congreso de Chile reformó Constitución legada por Pinochet

Ricardo Lagos
Ricardo Lagos
Valparaíso (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - Después de quince años de democracia, el Parlamento chileno aprobó ayer el desmantelamiento de la mayoría de los «enclaves autoritarios» de la Constitución impuesta al país en 1980 por el entonces presidente de facto Augusto Pinochet.

Tras 25 años de vigencia de la Carta Política y ocho intentos fracasados de tres gobiernos de la Concertación -la coalición en el poder desde 1990-, un acuerdo forjado en octubre pasado entre el gobierno y la oposición de centroderecha zanjó una de las polémicas más duras de la transición chilena.

Las negociaciones, que dieron como fruto más de 55 modificaciones a la Carta Magna, fueron encabezadas por el entonces ministro del Interior, José Miguel Insulza, actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), que estuvo presente ayer en la sesión del pleno del Congreso.

«Hoy tenemos en Chile un día de alegría, de unidad, de reencuentro con su historia», precisó el presidente Ricardo Lagos una vez que el Congreso, por 150 votos a favor, tres en contra y una abstención, aprobó las enmiendas.

En una declaración oficial que presentó en el Palacio de La Moneda, Lagos agregó que Chile venía reclamando estos cambios desde hace muchos años, ya que la Constitución impuesta por la dictadura (1973-1990) no representaba a la mayoría de los chilenos y mucho menos la unidad nacional.

• Promulgación

El mandatario, que promulgará el texto reformado el 17 de setiembre, manifestó que «Chile puede ahora mostrar al mundo un texto constitucional que lo hace participar plenamente de las naciones democráticas».

La aprobación de las reformas tiene como telón de fondo las elecciones presidenciales del 11 de diciembre próximo, en las que se elegirá al sucesor del socialista Lagos, que dejará el cargo el 11 de marzo de 2006.

Las enmiendas incluyen los llamados temas «duros», como la restitución de la facultad presidencial de cambiar a los jefes de las fuerzas armadas. También la eliminación de los diez senadores no elegidos, entre ellos, nueve designados (por instituciones) y uno vitalicio, cargo este último reservado para ex presidentes y que ejerció dos años Pinochet.

Entre los senadores designados figuran, entre otros, cuatro representantes de las fuerzas armadas, mientras el sillón vitalicio lo ocupa ahora el ex presidente Eduardo Frei

Con la eliminación de estos diez parlamentarios, el número de miembros del Senado quedará reducido a 38 a partir del próximo 11 de marzo.

Los cambios, además, dejan convertido al Consejo de Seguridad Nacional en un órgano meramente consultivo y no resolutivo, además de modificar la composición y las facultades del Tribunal Constitucional.

• Período presidencial

También hubo acuerdo para rebajar de 6 a 4 años el período presidencial y la no reelección en períodos inmediatos, y se fortalecieron las facultades fiscalizadoras de la Cámara de Diputados.

Estas reformas liberan a la democracia chilena de los amarres autoritarios y el llamado « tutelaje» militar que le dejó como herencia la dictadura y constituyen la modificación más profunda de la Constitución pinochetista, aprobada en un plebiscito sin registros electorales.

Sin embargo, queda pendiente el cambio del sistema electoral binominal, que establece que un partido o coalición que ha obtenido un puesto parlamentario en un determinado distrito necesita el doble de votos para apuntarse un segundo escaño.

Este sistema obliga a mantener grandes coaliciones y deja sin representación parlamentaria a las minorías.

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