El G-8 y países emergentes acordaron medidas contra el calentamiento global y para evitar el proteccionismo económico
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El G8 busca generar acuerdos en cuanto al calentamiento global, la crisis económica y el peligro de las amenazas nucleares de Corea del Norte e Irán.
Esos planteos aparecen en un proyecto de declaración final de una cumbre a la que el G5 (China, India, Brasil, México y Sudáfrica) llegó con cierto grado de frustración por la falta de avances en los compromisos del G8 (EEUU, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Canadá y Rusia).
Los emergentes reclaman más poder de decisión en el Fondo Monetario Internacional (FMI), que está actuando como ambulancia de los países más golpeados por la crisis.
"Tenemos que adoptar medidas concretas, ahora, para cambiar la composición accionaria del FMI", dijo el principal asesor diplomático de Lula, Marco Aurelio Garcia.
China abogó por un sistema monetario "más diversificado y razonable", a fin de que éste sea menos dependiente del dólar.
Las posturas del G5 reflejan una nueva relación de fuerzas, en momentos en que todos los países del G8 están sumidos en la recesión y cuestionados por haber llevado al mundo al despeñadero con las políticas neoliberales que preconizaban en los años 90.
Pero el G5 no quiere romper con los aspectos que consideran más beneficiosos de la globalización, como la apertura comercial que les permitió estructurar dinámicos sectores exportadores, golpeados ahora por la reducción de la demanda en los países ricos y temerosos de que éstos quieran recuperarse adoptando medidas proteccionistas.
Por eso, en el proyecto de declaración final las potencias industrializadas y emergentes "se comprometen a buscar una conclusión ambiciosa y equilibrada a la Ronda de Doha en 2010, coherente con su misión y a partir de los avances ya logrados".
Esa ronda, de liberalización de los intercambios mundiales, está trabada por los reclamos cruzados de los emergentes por una mayor apertura de los mercados agrícolas de Estados Unidos y Europa, que a su vez quieren menos trabas para las exportaciones de sus productos industriales y bienes de servicios.
Los dos núcleos de países se dicen además "decididos a proseguir las reformas en materia de regulación y control del sistema financiero".
Los líderes del G5 y el G8 volverán a reunirse por la tarde, con los de otros tres países (Austalia, Indonesia y Corea del Sur), en el marco del Foro de Mayores Economías (FME) que discute las cuestiones del cambio climático.
En sus discusiones diplomáticas, el G8 emplazó a Irán a aceptar el diálogo sobre su programa nuclear, sospechoso de tener finalidades militares, y condenó enérgicamente a Corea del Norte por el ensayo nuclear y los disparos de misiles que realizó en los últimos meses.




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