Ciudad del Vaticano (ANSA, EFE) - El papa Benedicto XVI hizo pública ayer su primera encíclica, «Deus Caritas Est» (Dios es amor), en la que presenta «datos esenciales sobre el amor de Dios» y explica su «intrínseco vínculo con la realidad del amor humano».
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En el documento, que versa sobre el amor y la caridad, el Papa explica haber elegido este tema porque hoy en día se vive en un mundo donde el nombre de Dios se relaciona a menudo con la idea de « venganza» e incluso con el deber «del odio y de la violencia».
Asegura también que el término «amor» se ha convertido en «una de las palabras más usadas y de las que más se abusa», explica que tiene «múltiples significados», y rehabilita el amor físico, aunque advierte que el «eros degradado a puro sexo se convierte en mercancía, sólo una cosa que se puede comprar o vender».
En sus casi 80 páginas, la encíclica -firmada por el Papa el pasado 25 de diciembre y dirigida a todos los miembros de la Iglesia católica- está dividida en dos grandes partes: una dedicada a la «unidad del amor en la creación y en la historia de la salvación», y otra a la caridad, entendida como ejercicio eclesiástico del mandamiento del amor hacia el prójimo. En la primera parte, el Papa, reputado teólogo, ofrece una reflexión teológicofilosófica sobre el «amor» en sus diversas dimensiones -eros, philia (amor de amistad) y ágape-, precisando algunos «datos esenciales» sobre el amor de Dios por el hombre y el intrínseco vínculo de este amor con el humano.
Para Benedicto XVI, la aceptación de la corporeidad encuentra en el matrimonio entre un hombre y una mujer su forma radicada en la creación, de manera que después el amor se transforma en «ágape», es decir, en preocupación hacia el otro, disposición al sacrificio y apertura al don de una nueva vida humana.
«En una perspectiva fundada en la creación, el eros orienta al hombre hacia el matrimonio, un vínculo marcado por su carácter único y definitivo. Así, y sólo así, se realiza su destino íntimo. A la imagen del Dios monoteísta corresponde el matrimonio monógamo», explica el Papa.
• Ejemplo
En esta primera parte, el Pontífice recuerda a la madre Teresa de Calcuta, a quien pone como ejemplo de los santos que «han adquirido su capacidad de amar al prójimo».
En la segunda parte, el Papa trata de la caridad y las obras caritativas, que interpreta como extensión del amor de Dios por la humanidad y el ejercicio de amor por parte de la Iglesia. Para Benedicto XVI, el amor -caritas- será «siempre necesario, incluso en la sociedad más justa».
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