22 de diciembre 2009 - 15:37

El príncipe William fue un "sin techo" por una noche

William, en las frías calles de Londres.
William, en las frías calles de Londres.
El príncipe William de Inglaterra, segundo en la línea de sucesión a la Corona británica, fue "homeless" por un día en Londres, como parte de un evento de caridad para los sin techo.

El primogénito del príncipe Carlos y la fallecida Lady Di, de 27 años, pasó la noche en una humilde bolsa de dormir debajo del Puente de Blackfriars, en pleno centro de la capital británica.

Ningún transeúnte notó que el "homeless" que dormía en un callejón debajo del puente era el nieto de la reina Isabel II de Inglaterra, una de las personas más ricas de Gran Bretaña.

El inusual evento fue organizado por el grupo Centrepoint, del cual el príncipe es padrino.

William estuvo acompañado por el director ejecutivo del organismo benéfico, Seyi Obakin, como también por su secretario privado, Jamie Lowther-Pinkerton, quien durmió dentro de unas cajas de cartón corrugado en un callejón muy cerca del príncipe.

Obakin dijo que él y William casi son atropellados por un vehículo que limpiaba la acera y agregó que el príncipe se mostró muy entusiasmado de participar del evento a pesar del desafío.

"Para mí fue una experiencia que me daba miedo. Que me sacaran de mi cama confortable y me dejaran allí fuera en el frío, con temperaturas de menos 4 grados centígrados", subrayó.

Obakin contó además que al comienzo del año decidió desafiar al príncipe a experimentar ser un "homeless" por una noche y agregó que no creyó que William aceptara el desafío, principalmente por estar acostumbrado a los lujos y el confort de la familia real.

El director ejecutivo de Centrepoint escribió en el sitio de Internet de la organización, que se tomaron todos los recaudos posibles: "Encontramos un lugar relativamente recluido en un callejón, protegido parcialmente por una serie de cestos de basura".

"Pero no pudimos protegernos del frío crudo, o del suelo duro de concreto, o del miedo de ser acosados por traficantes de drogas, criminales o aquellas personas que salen a patear y molestar a los sin techo", comentó.

"Uno de los momentos más feos fue cuando casi nos atropella un vehículo que limpiaba la acera y que no nos vio tirados en el piso. Esto demuestra cuán vulnerables son las personas que duermen en la calle", agregó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar