El Reino Unido aprobó la vacuna de Pfizer y empezará a aplicarla la semana próxima

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Dio el aval en tiempo récord al proyecto conjunto de ese laboratorio y el alemán BioNTech. Comenzará por 400.000 personas de grupos prioritarios. La noticia es relevante para Argentina, que tiene decidida la compra de un lote importante de dosis.

Londres - Inmediatamente después de la aprobación de la aprobación de la vacuna de los laboratorios Pfizer y BioNTech contra el nuevo coronavirus, el Reino Unido se dispuso ayer a desplegar a partir de la semana que viene la primera campaña masiva de inmunización de Occidente.

El país recibirá en lo inmediato 800.000 dosis, suficientes para inocular a 400.000 personas, y ya se ha asegurado las necesarias para proteger a 20 millones de ciudadanos.

La Argentina, que participó en los ensayos clínicos de la tercera fase de la investigación, tiene previsto comprar una cantidad importante de dosis de esta vacuna, por lo que las noticias de ayer resultan alentadoras.

Pese a la velocidad inédita de la autorización, esta se hizo “con toda rigurosidad” y sin precipitación, aseguró June Raine, directora de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA), un organismo independiente del Reino Unido.

Con 59.000 muertes confirmadas, el Reino Unido es el país más castigado de Europa por la pandemia, que este año provocará su mayor retroceso económico en tres siglos: -11,3%.

La campaña de inmunización en el Reino Unido empezará a principios de la próxima semana y seguirá un orden de prioridades.

Los residentes de los geriátricos son los primeros en la lista, seguidos por sus cuidadores y las personas mayores de 80 años. Por el momento, el último grupo previsto son los mayores de 50 años.

No se recomienda administrarla a las mujeres embarazadas y los niños, con algunas excepciones.

Los servicios de salud se pondrán en contacto con 400.000 personas consideradas prioritarias y cada uno recibirá dos dosis.

Esta será “la mayor campaña de vacunación que se haya llevado a cabo en la historia de nuestro país”, afirmó Simon Stevens, jefe del servicio de salud pública de Inglaterra. La vacunación no será obligatoria.

La vacuna Pfizer/BioNTech tiene que ser almacenada a muy bajas temperaturas, entre 70ºC y 80ºC bajo cero. Los centros de inoculación deberán estar equipados con congeladores apropiados o estar cerca de ellos, ya que el tiempo de conservación a entre 2 y 8 grados es limitado.

Las dosis se transportarán desde la planta de Pfizer en la localidad belga de Puurs.

Los controles realizados por la MHRA son “equivalentes a todas las normas internacionales”, aseguró June Raine.

Para ganar tiempo, “equipos separados trabajaron en paralelo”, “día y noche” con fines de semana incluidos, en los diferentes aspectos, sin esperar a que uno terminara antes de comenzar el otro, explicó.

En opinión de la doctora Penny Ward del King’s College de Londres, las diferencias de procedimiento entre la MHRA y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) pueden explicar la velocidad de los británicos.

“A diferencia de la EMA, la MHRA puede hacer preguntas a medida que surgen y obtener respuestas más rápidamente”, subrayó la especialista.

El ministro de Sanidad británico, Matt Hancock, aseguró que el brexit –la salida del país de la Unión Europea– permitió que el Reino Unido aprobara la vacuna primero, pero la MHRA relativizó esa afirmación al aseverar que sigue los mismos procedimientos que la entidad comunitaria.

La vacuna, que mostró un 95% de efectividad en los ensayos clínicos, requiere dos inyecciones con 21 días de diferencia.

Pfizer y el laboratorio alemán BioNTech afirmaron que esperan suministrar hasta 50 millones de dosis a nivel mundial en 2020 y hasta 1.300 millones en 2021.

El primer ministro Boris Johnson calificó de “fantástica” la aprobación de la vacuna. “Es la protección de las vacunas lo que finalmente nos devolverá a nuestras vidas y hará que la economía se mueva de nuevo”, tuiteó.

Sin embargo, poco después advirtió ante el Parlamento que este “no es el fin de nuestro combate nacional contra el coronavirus”, a la vez que llamó a todos a seguir respetando las restricciones durante los meses necesarios para vacunar a la población más vulnerable, lo que el ejecutivo espera culminar hacia abril.

Autoridades reguladoras aún deben aprobar la vacuna en Estados Unidos, que ha pedido 100 millones de dosis, y en la Unión Europea, donde se han pedido 300 millones, además de otros países.

En tanto, los 56 millones de habitantes de Inglaterra salieron ayer de un segundo confinamiento de cuatro semanas. Todas las tiendas reabrieron para alivio de comerciantes y compradores en el período clave antes de la Navidad y los estadios pudieron recibir público, aunque con aforo limitado, por primera vez desde marzo.

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