Washington (AFP, EFE, LF) - El control del Senado de Estados Unidos quedó supeditado ayer al estado de salud de un discreto legislador de Dakota del Sur ( norte), cuyo eventual fallecimiento o incapacidad tras un accidente vascular podría costar a los demócratas la mayoría parlamentaria conquistada el mes pasado.
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Internado de urgencia el miércoles en un hospital de Washington tras un malestar, el senador Tim Johnson, de 59 años, se encontraba ayer en estado crítico.
Según el médico del Congreso, Johnson fue sometido a una exitosa operación tras sufrir una hemorragia cerebral-debido a una malformacióncongénita, aunque todavíaes muy pronto para establecer un «pronóstico a largo plazo».
Preocupación
La evolución del estado de salud de Johnson es motivo de gran preocupación política, ya que si su banca queda vacante, será el gobernador republicano del estado quien deberá nombrar a su reemplazante, quien ocuparía el asiento hasta el final del mandato de dos años.
Los demócratas arrebataron el control del Senado a los republicanos en las elecciones de noviembre. Pero la pérdida de una sola banca podría significar que el control de este cuerpo de 100 miembros vuelva a los republicanos del presidente George W. Bush.
Si la banca de Johnson vuelve a manos republicanas, éstos conservarán la mayoría en el Senado gracias al voto del vicepresidente Dick Cheney, presidente del cuerpo.