El Tribunal Supremo de España archivó la tercera causa contra el exjuez Garzón por cohecho
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El exjuez Baltasar Garzón.
La acusación pedía para él hasta cinco años de prisión y 30 de inhabilitación, frente a la fiscalía que, también en este caso, aseguraba que no había indicios de que Garzón hubiera cometido delito alguno.
Los querellantes -dos abogados relacionados con Banesto, entidad que tras ser intervenida por el Estado español fue comprada por el Banco Santander en 1994- acusaron a Garzón de cohecho impropio por haber supuestamente utilizado su cargo de juez para pedir y lograr patrocinio de empresas y bancos españoles para esos cursos.
Garzón siempre ha negado haber pedido fondos para patrocinio de esas actividades. También lo acusaron de prevaricación por no haber admitido a trámite en la Audiencia Nacional una querella contra el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, tras haber obtenido dinero de esa entidad.
El Tribunal Supremo desechó el pasado 27 de enero que Garzón hubiera cometido prevaricación, pero mantuvo la acusación de cohecho impropio contra él y pidió a los querellantes y a la fiscalía que presentaran sus escritos de acusación o sobreseimiento en base a ese delito.
La fiscalía reiteró que no veía indicios de cohecho impropio pero que, en cualquier caso, éste habría ya prescrito, una tesis avalada hoy por el archivo de la causa.
De no haber pasado el tiempo, señaló en su auto el juez Manuel Marchena, instructor del caso, el "desenlace" habría sido "bien distinto al que ha tenido el procedimiento".
Miles de personas protestaron el domingo ante el Tribunal Supremo por la inhabilitación de Garzón. El exjuez, de 56 años, anunció que apelará la sentencia de once años de inhabilitación.




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