11 de febrero 2008 - 00:00

En paralelo

El control de cambios es una anomalía económica que permite que personas vinculadas con el poder chavista acumulen rápidas fortunas.
El control de cambios es una anomalía económica que permite que personas vinculadas con el poder chavista acumulen rápidas fortunas.
Caracas (enviada especial) - En febrero de 2003, el Banco Central de Venezuela creó el CADIVI (Comisión de Administración de Divisas), el organismo encargado de distribuir divisas para el comercio exterior y controlar el cambio paralelo.

El cambio oficial es de 2,15 nuevos bolívares o bolívares fuertes por dólar, pero el paralelo oscila entre los 3,5 y los 5,5.

Desde el 27 de enero de 2008 rige una disposición que prohíbe publicar, hablar o mencionar el dólar paralelo. La infracción a esta ley está penada con la cárcel. Los ciudadanos tienen miedo de hacer las transacciones, aunque en la céntrica Plaza Bolívar de Caracas, los «arbolitos» están a la orden del día. Gritan: «¡Cambio, dólar!». Cuando algún uniformado o «franela roja» (con las remeras rojas chavistas) se acerca, pasan a gritar: «¡Buen precio por el kilo de auyama (mandioca)!». En los hoteles son los maleteros y mozos los que facilitan el cambio. Los verdes nunca están a la vista: se entregan los dólares dentro de un sobre, que luego regresan al turista con los bolívares cambiados.

  • Vigilancia

  • En el aeropuerto de Maiquetía, el tema se pone más complicado por la cantidad de cámaras de circuito cerrado. Se pueden cambiar dólares en algunos baños, como pudo comprobar esta cronista, que ante el retraso de cuatro horas en la salida del avión, buscó hacerse de unos bolívares para un café. (En el aeropuerto de Maiquetía sólo el freeshop acepta tarjetas de crédito. Todo debe pagarse en moneda local.)

    Las publicaciones on line burlan la disposición que prohíbe publicar la cotización del paralelo y ofrecen lo siguiente:

    1) El precio de un bono venezolano en el mercado local.

    2) El precio del mismo bono en un mercado fuera de Venezuela. Con estos dos elementos en mano, se puede calcular la equivalencia entre Venezuela y el exterior según la siguiente fórmula: precio local x 2,15, dividido entre el precio del exterior. Por tratarse de los precios de títulos valores negociados en el mercado abierto, esta información no es violatoria de la ley reformada.»

  • Restricción

    La restricción para la entrega de dólares afecta al comercio exterior. El titular de Consecomercio (Consejo de la Cámara de Consorcios Regionales y Sectoriales de Servicios), Nelson Maldonado, denunció a CADIVI por retrasos de 150 días en la entrega de divisas para el pago de importaciones. «Estamos en una Macondo, pero mucho más imaginativa», dice a Ambito Financiero. «Fíjate tú en esto, sólo en esto: un importador debe presentar 34 solvencias distintas ante el CADIVI para lograr un permiso de importación. Y cuando las consigues, seguro que ya el CADIVI o Hacienda inventó alguna 'broma' nueva con la que tenemos que cumplir.» Y prosigue: «Venezuela está importando piedra picada para el tendido de sus ferrocarriles. La piedra picada es un producto tradicional de exportación aquí en Venezuela. ¡Pues claro, con un dólar a BsF 2,15, conviene traerla de afuera! ¿O a Uds. los argentinos no les ocurrió lo mismo en los 90?».
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