Entre amenazas de atentados, los chiitas celebraron la fiesta de la Ashura
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Se celebró la Ashura en Medio Oriente.
El éxito de la peregrinación se presentaba así como una prueba para el nuevo gobierno del primer ministro Haidar al Abadi, así como para las fuerzas iraquíes, que están teniendo muchas dificultades en ganarle terreno a los yihadistas.
"El hecho de conmemorar el martirio del imán Husein este año es un desafío a los yihadistas del Estado Islámico", afirma Saad Jabar, un peregrino que vino de la provincia de Dhi Qar, más al sur.
Para Hatem Gata, un fiel del norte de Bagdad, los iraquíes están dispuestos a "oponerse a esa banda del EI, que quiere perpetuar los actos del exdictador Sadam Husein", un sunita que impidió a los chiitas conmemorar la Ashura.
El EI ha sido acusado de crímenes como ejecuciones masivas, violaciones, secuestros, crucifixiones y limpieza étnica en las regiones bajo su control en Irak y Siria, donde proclamó un califato.
La organización ultrarradical dio una nueva muestra de su crueldad ejecutando el domingo al menos a 36 personas, entre ellas cuatro mujeres y tres niños, de la tribu sunita Albunimer, que lucha contra ellos en la provincia iraquí de Al Anbar (oeste).
La Ashura también se celebró en Bagdad, en barrios chiitas como Sadr City, donde se adoptaron medidas draconianas de seguridad.
En Beirut, decenas de miles de chiitas libaneses participaron en la procesión, coreando la divisa de esta rama del islam: "Estamos a tus órdenes, o Husein".
En un discurso retransmitido en una pantalla gigante, el líder del movimiento chiita libanés Hasan Nasralá prometió que su milicia derrotará a los yihadistas en Siria, donde está ayudando al régimen.
"Los derrotaremos en todas las regiones, en todos los países (...) esos extremistas no tienen futuro", dijo Nasralá, refiriéndose al grupo Estado Islámico.
Los combatientes del grupo yihadista fueron blanco este martes de intensos bombardeos por parte de los milicianos kurdos iraquíes en la ciudad siria kurda de Kobane, fronteriza con Turquía, según indicó un comandante.
El EI trata desde el 16 de septiembre de conquistar esta ciudad, que mantiene bajo asedio, para asegurarse el control de una importante franja territorial en la frontera siroturca.
Según la ONG Human Rights Watch, sus combatientes torturaron a decenas de menores de entre 14 y 16 años, originarios de Kobane, que secuestraron antes de iniciar el asedio. Varios de esos adolescentes liberados dijeron que fueron golpeados con tubos y cables eléctricos, y que los obligaron a ver videos de decapitaciones.




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