22 de octubre 2002 - 00:00

Ex golpista y un millonario van a ballottage en Ecuador

El ex golpista Lucio Gutiérrez, quien se hizo con un sorprendente triunfo electoral el domingo en Ecuador. Competirá en segunda vuelta con el magnate Alvaro Noboa.
El ex golpista Lucio Gutiérrez, quien se hizo con un sorprendente triunfo electoral el domingo en Ecuador. Competirá en segunda vuelta con el magnate Alvaro Noboa.
Quito (Reuters, AFP) - El ex coronel golpista Lucio Gutiérrez y el magnate bananero Alvaro Noboa, dos figuras que se presentan como atípicas de la política ecuatoriana, disputarán la segunda vuelta presidencial el 24 de noviembre, en una marcada polarización del país entre la izquierda y la derecha. Este hecho despierta serios temores de cara al necesario restablecimiento de las negociaciones con el FMI, elemento crucial para un país que desde marzo de 2000 mantiene un esquema de dolarización, que según lo anunciado por ambos candidatos no será cambiado.

En las elecciones más reñidas de la historia, Gutiérrez, de 45 años, ganó el domingo la primera ronda con 20,20% contra 17,42% de Noboa, de 51 años, según los últimos datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) con casi todos los votos escrutados. La contienda mantuvo en vilo a los ecuatorianos dado que el caudal de votos prácticamente se repartió en partes similares entre cinco de los 11 candidatos. Por escaso margen, quedaron fuera de la contienda el socialista León Roldós, seguido por el ex presidente socialdemócrata Rodrigo Borja y el socialcristiano (derecha) Xavier Neira. El índice de abstención fue de 34 por ciento.

La búsqueda de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la reactivación de la economía, dolarizada por el presidente Gustavo Noboa (sin parentesco con Alvaro) en marzo de 2000, serán los temas más candentes que deberán definir los dos candidatos. na

El gobierno de Gustavo Noboa, quien no tuvo ningún candidato que lo respaldara y cuyo mandato concluirá el 15 de enero próximo, no pudo concretar un acuerdo stand-by (sujeto a condiciones) por 240 millones de dólares con el FMI. la

En declaraciones a una radio peruana, Gutiérrez expresó su intención de renegociar con el FMI con «pragmatismo y frontalidad» con miras a lograr una reestructuración de la deuda externa pública ecuatoriana, de 11.300 millones de dólares a agosto pasado (55,1% del PBI). «Queremos sensibilizar al FMI porque el Ecuador no puede seguir pagando deuda por casi 40% del presupuesto nacional», apuntó Gutiérrez. Los dos presidenciables coinciden en que fortalecerán la dolarización de la economía, implantada en marzo de 2000 para frenar una escalada de tasas de interés, devaluación y precios.

• Perfiles

Uno sorprendió en 1998 cuando quedó a las puertas de la presidencia frente al centrista Jamil Mahuad. El otro irrumpió en la política ecuatoriana cuando abrió las puertas del Congreso para que miles de indígenas reclamaran la renuncia de Mahuad en 2000. El primero, Noboa, es dueño de 110 empresas, amigo de los Kennedy y considerado el hombre más rico del país. El segundo, Gutiérrez, tiene notables similitudes con el venezolano Hugo Chávez, y se consolidó con el voto indígena, a través de cuyo brazo político, el movimiento Pachakutik, se lanzó a la política.

Lucio Gutiérrez saboreó una victoria agridulce en 2000, cuando logró derribar al ex presidente Jamil Mahuad junto con la revuelta indígena que bajó de los suburbios y de los Andes al centro de la capital, pero vio frustrada su intención final ante el viraje de la cúpula militar que sostuvo al entonces vicepresidente Gustavo Noboa, y frustró el corto triunvirato formado por este militar, un indígena y un ex ministro de la Corte Suprema.

El militar rechaza los calificativos de 'chavista' y 'golpista' y aboga por «ser más respetuosos con un país soberano como Venezuela». El analista Oscar Bonilla estima que hay que considerar, en primer lugar, las diferencias económicas, sociales y políticas entre Venezuela y Ecuador. «Hay que analizarlo también desde la perspectiva latinoamericana que implica a Brasil (Lula), Bolivia (Evo Morales) o Uruguay (Frente Amplio), donde al igual que aquí emergen fuerzas que cuestionan los modelos políticos tradicionales».

A Noboa, fundador del Partido Renovación Institucional Acción Nacional (PRIAN), en cambio, se lo conoce como el «rey del banano». Posee intereses en los sectores harinero, cafetero, inmobiliario y financiero, y promete distribuir su riqueza si es electo.

Mientras el exportador bananero se califica a sí mismo de «outsider», no es un recién llegado a los círculos políticos.

Noboa corrió por la presidencia en 1998 con el soporte del ex presidente
Abdalá Bucaram y dice haber sido víctima de un fraude. A pesar de representar supuesta ortodoxia fiscal, durante la campaña fue generoso en promesas de atención médica gratuita y reducción del precio de la avena que produce, como una muestra de solidaridad con algunos de los ocho millones de pobres que existen en Ecuador, sobre 12 millones de habitantes.

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