2 de agosto 2005 - 00:00

Ex mano derecha de Lula se defiende hoy en el Congreso

Brasilia (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - En vísperas de que el ex jefe de gabinete José Dirceu declare en el Congreso bajo acusaciones de corrupción, nuevas sospechas complicaron ayer la situación de quien era considerado hasta hace pocas semanas la «mano derecha» del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La tensión por su declaración pesó en los mercados
que, tras una rueda de fuerte volatilidad, cerraron en alza al conocerse la renuncia de un importante legislador acusado, lo que fue considerado el inicio de una depuración del Congreso. La Bolsa de San Pablo subió 0,98% para cerrar a 26.298,07 puntos y el dólar cayó 0,46%, finalizando a 2,369 reales.

Según el presidente de la comisión parlamentaria que investiga las acusaciones, Osmar Serraglio, «la convocatoria de José Dirceu es inevitable. Es imposible que no suceda. Creo que el requerimiento será votado y aprobado mañana» (por hoy).

• Acusación

Dirceu, un líder histórico del Partido de los Trabajadores (PT), ha sido acusado directamente de dirigir una red de corrupción de la que esa formación socialista se habría valido para sobornar un centenar de legisladores con 12.500 dólares mensuales y garantizarle a Lula la mayoría parlamentaria que las urnas no le dieron en las elecciones de 2002.

Según testimonios recogidos hasta ahora por la Policía, al menos 52 políticos de cuatro partidos habrían recibido dinero negro del PT.

A esas acusaciones se sumaron ayer nuevos elementos que ponen en una situación más difícil a quien fue uno de los «hombres del presidente» durante los primeros dos años y medio de Lula en el gobierno y presidió el PT hasta que el líder obrero llegó al poder. Dirceu, según abogados del publicista Marcos Valério de Souza, el eje de todas las corruptelas, tenía estrechas relaciones con los directivos de los bancos de Minas Gerais (BGM) y Rural, claves en la arquitectura financiera que alimentó los supuestos sobornos.

Valério ratificó las declaraciones de sus abogados y añadió que Dirceu obtuvo en esos bancos al menos dos préstamos en favor de su ex esposa,
Angela Saragosa, quien además tuvo hasta el mes pasado un empleo en el BGM, que le habría conseguido el ex ministro.

Esas dos entidades fueron usadas por el PT para obtener préstamos por unos 17 millones de dólares, avalados con los abultados contratos de empresas de Valério con organismos del Estado (ya, de por sí, un indicio de connivencia) y utilizados para financiar campañas electorales y « ayudar» a partidos aliados, según admitió el ex tesorero del PT,
Delúbio Soares.

Una comisión parlamentaria que investiga las denuncias reveló además que, según documentos bancarios, el ex asesor de Dirceu en el Ministerio de la Presidencia
Roberto Marques retiró de cuentas de Valério 50.000 reales (unos 20.800 dólares) en efectivo con fines no aclarados.

• Vínculos

Los vínculos de Dirceu con Valério y con los dos bancos que hasta ahora centran las investigaciones se conocieron un día antes de que el ex jefe de gabinete declare ante el Consejo de Etica del Congreso, que procesa al diputado laborista Roberto Jefferson, el primero en denunciar la existencia de los sobornos. Jefferson está a su vez implicado en asuntos de corrupción en la empresa estatal de Correos y está acusado por no haber aportado pruebas en el momento de acusar al PT de sobornar legisladores. Sin embargo, dos meses después de su denuncia, la mayoría de los datos que ofreció para dar curso a la investigación ha ido comprobándose y generado la más grave crisis política que se recuerde en Brasil desde la caída, en 1992, del entonces presidente Fernando Collor de Mello.

Hoy en el Congreso, Dirceu se verá cara a cara con Jefferson por primera vez desde que estallaron los escándalos, que sectores de la oposición sostienen que terminarán alcanzando a Lula, basados en que hasta ahora han sido implicados muchos cercanos colaboradores.

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