26 de junio 2003 - 00:00

Experto admite presión por informe sobre armas

Washington (ANSA, ASN, Reuters) - El experto Christian Westermann, miembro del área de inteligencia del Departamento de Estado norteamericano, denunció presiones del gobierno de George W. Bush para modificar sus informes sobre las armas de destrucción masiva atribuidas a Irak, según publicó ayer «The New York Times». A su vez, la Casa Blanca dio a entender que, efectivamente, no tiene ninguna prueba de que el depuesto régimen iraquí tuviera armas.

Westermann denunció concretamente que recibió indicaciones para adaptar sus conclusiones a la línea adoptada por el gobierno de Bush en torno de las supuestas armas del derrocado presidente iraquí Saddam Hussein. Las revelaciones fueron hechas ante una comisión parlamentaria que analiza las supuestas mentiras y exageraciones por parte del gobierno estadounidense para justificar la invasión a Irak.

Según trascendió, durante la reunión, cuando los parlamentarios les preguntaron a los especialistas si habían recibido presiones políticas todos lo negaron, excepto Westermann, quien -según publicó «The New York Times»- dirigió sus acusaciones hacia John Bolton, segundo del secretario de Estado, Colin Powell.

Westermann apuntó directamente a Bolton al asegurar que el subsecretario fue el encargado de ejercer presión sobre el área de inteligencia del Departamento de Estado, y no sólo acerca del tema Irak, sino también sobre Cuba.

La denuncia del experto trascendió en un momento en el que la polémica en torno de las supuestas armas prohibidas de Saddam está instalada con fuerza en los Parlamentos estadounidense y británico.

Al respecto, el vocero presidencial, Ari Fleischer, evaluó que «todavía existe miedo porque no se sabe si Saddam Hussein está vivo o muerto» o si puede regresar a Irak. «Creo que el miedo es un factor. Pero el presidente sigue paciente y confiado en que las armas serán halladas. Estamos en el comienzo de la investigación», agregó, dejando claro que el gobierno estadounidense no tiene datos sobre las armas de Saddam Hussein, a pesar de la convicción exhibida antes de que comenzara la invasión.

A pesar de ello, 56 por ciento de los norteamericanos está convencido de que la guerra está justificada aun cuando no aparezcan las armas prohibidas.

Para sembrar más confusión, el martes, el secretario de Defensa de Bush,
Donald Rumsfeld, indicó que ex jerarcas del régimen iraquí están cooperando con las fuerzas estadounidenses, lo que no evidenciaría el miedo esgrimido por Fleisher.

El futuro jefe de las tropas estadounidenses en el campo de batalla, el general
John Abizaid, actual subjefe del Comando Central, dijo al Senado que los comandantes de Estados Unidos esperaban firmemente encontrar las armas químicas cuando cruzaron la llamada «línea roja» alrededor de Bagdad.

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