9 de septiembre 2005 - 00:00

Faltaría aún encontrar miles de cuerpos

La policía montada de Texas controla a algunos damnificadosque se aprestan a recibir la tarjeta de débito, con la que podrángastar hasta u$s 2.000 previstos por el Estado.
La policía montada de Texas controla a algunos damnificados que se aprestan a recibir la tarjeta de débito, con la que podrán gastar hasta u$s 2.000 previstos por el Estado.
Nueva Orleans (EFE, ANSA, AFP, Reuters) - Con gran parte de los evacuados reubicados en otras ciudades, los encargados de las tareas de rescate en Nueva Orleans se preparan para lo peor: la aparición de miles de cadáveres bajo las aguas de la inundación.

Oficialmente, los muertos identificados suman 300, de los cuales 200 se registraron en el estado de Mississippi, pero estos números comenzarán a escalar dramáticamente al ritmo de la retirada de las aguas. Las autoridades presumen que hay unas 1.500 personas muertas en los anegados suburbios del este de la ciudad, señaló la prensa de la ciudad Baton Rouge.

El balance de muertos en el área de St. Bernard Parish, que resultó severamente golpeada por la catástrofe natural, podría alcanzar entre 500 y 1.500, señaló el periódico «The Advocate» de la capital estatal, que citó al subcomisario Raymond Theriot.

Agentes policiales y militares continuaron ayer la evacuación de los cerca de 10.000 habitantes de Nueva Orleans que se resistieron a abandonar sus hogares a pesar de la llegada del huracán, mientras que la Agencia Federal de Protección Civil (FEMA, por su sigla en inglés) ordenó la disposición de 25.000 bolsas para cadáveres sólo en el estado de Louisiana.

También se puso a punto una gigantesca morgue con capacidad para 5.000 cuerpos, donde se prevén realizar las tareas de identificación de las víctimas.

Las tareas de identificación no serán sencillas
, advirtieron expertos consultados por los medios locales, ya que los cuerpos habrán pasado varios días bajo las aguas o expuestos a las altas temperaturas reinantes en la región.

• Bajante

Ayer trascendió que EE.UU no sancionará durante al menos 45 días a quienes contraten a damnificados por el huracán Katrina que no pueden ofrecer pruebas de su residencia legal en el país. Se estima que muchas de las víctimas del huracán son indocumentados pobres que no pudieron escapar de la zona de la tragedia, sobre todo de origen mexicano y hondureño.

Un encargado de las tareas de drenaje,
Walter Baumy, dijo ayer que las aguas están bajando entre diez y quince centímetros por día. Según el ingeniero, al día de ayer se encontraba inundado 60% de Nueva Orleans, contra 80% que se encontraba bajo las aguas el lunes último.

Además de los horrores que aguardan bajo las aguas, también la evacuación de los que quedaron atrincherados en la ciudad sigue generando problemas.
Algunos sobrevivientes se declararon en rebeldía contra el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin -quien llamó a la evacuación completa-, y denunciaron la «intimidación por las armas» que, afirman, están ejerciendo los militares que buscan que abandonen finalmente sus casas.

El jefe de la policía de Nueva Orleans,
Eddie Compass, respondió que las fuerzas de seguridad están yendo «casa por casa para convencer a la gente». Por su parte, George W. Bush anunció ayer que cada familia afectada por el ciclón recibirá un subsidio inmediato a través de una tarjeta de débito con fondo limitado de u$s 2.000.

Dejá tu comentario

Te puede interesar