15 de noviembre 2005 - 00:00

Francia prorrogará por tres meses el estado de emergencia

Jacques Chirac
Jacques Chirac
París (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - En una reunión extraordinaria, el gobierno francés dio ayer luz verde a un proyecto de ley para prorrogar tres meses el estado de emergencia con el fin de poner freno a los disturbios étnicos, cuya intensidad continúa bajando de forma significativa gracias a la vigencia de esa medida.

El estado de emergencia permite allanar viviendas sin orden judicial y aplicar el toque de queda, entre otras disposiciones. La decisión fue adoptada pocas horas antes de que el presidente, Jacques Chirac, pronunciara una declaración oficial que fue transmitida por radio y televisión. Se trató de la tercera vez, pero la primera de forma solemne, que éste se expresó sobre la ola de violencia urbana que vive Francia desde el pasado 27 de octubre, tras la muerte accidental por electrocución de dos adolescentes.

• Respuesta

Con gesto grave, Chirac estimó que los disturbios que vive Francia expresan «una crisis de sentido, una crisis de referentes y una crisis de identidad», a la que las autoridades francesas responderán «siendo firmes, justas y fieles a los valores de Francia».

En su mensaje, el presidente llamó a todos los franceses, con independencia de su origen, a implicarse «verdadera y personalmente» en la lucha contra el «veneno» de la discriminación, y anunció la creación de un «servicio civil voluntario» para los jóvenes de los barrios marginales.

El mandatario precisó que ese servicio civil voluntario «asociará acompañamiento y formación», y sumará a 50.000 jóvenes en 2007, con el fin de ayudar a resolver la crisis de los barrios periféricos de muchas ciudades francesas.

Pidió a los representantes de los municipios respetar la ley, que impone ofertar «20%, al menos, de viviendas sociales», pues «no se saldrá de la situación actual si no hay coherencia entre el discurso y los actos».

A los alborotadores les dijo que la violencia no resuelve «jamás» los problemas y a todos los «chicos de los barrios difíciles» que son «hijos de la República», al margen de sus orígenes o de su religión.

Chirac anunció, además, su intención de reunirse en los próximos días con las entidades patronales y los sindicatos para abordar la cuestión de la «diversidad y del empleo de los jóvenes de los barrios difíciles», pero descartó establecer «cuotas», pues serían «injustas» para quienes no tengan derecho a ellas. Añadió que se reunirá igualmente con los responsables de todos los medios audiovisuales para pedirles que «reflejen mejor la realidad francesa de hoy».

• Temporal

Antes de emitir su mensaje, Chirac precisó que la prórroga del estado de emergencia debe ser «estrictamente temporal» y que se aplicará «sólo donde sea necesario y de pleno acuerdo» con los funcionarios locales electos, según dijo a la prensa el portavoz del gobierno, Jean-François Copé.

Según la ley del estado de emergencia adoptada en 1955 durante la guerra de Argelia y resucitada para esta crisis, el gobierno sólo puede aplicar esta medida de excepción durante 12 días, y, a partir de ahí, toda prórroga debe ser aprobada por el Parlamento. Dado que el actual estado de emergencia, que permite el establecimiento de toques de queda nocturnos y otras medidas, expira el próximo día 20, el trámite parlamentario del proyecto de ley para prorrogarlo comenzará hoy mismo en la Asamblea Nacional (Cámara baja). La aprobación se considera segura.

En la decimoctava jornada consecutiva de disturbios, que afectaron a 120 ciudades y localidades, los alborotadores quemaron en la madrugada de ayer 284 vehículos y se procedió al arresto de 115 personas, según los datos definitivos de la Dirección General de la Policía Nacional (DGPN). Estos datos confirman una tendencia a la calma y reflejan una disminución significativa de los actos vandálicos desde la entrada en vigor del estado de emergencia, tendencia rota sólo la noche del viernes al sábado en la que se registró un pequeño repunte, señaló el director general de la Policía Nacional,
Michel Gaudin. Unas cuarenta ciudades francesas siguen bajo el toque de queda.

En tanto, mientras se espera el inicio de las deportaciones de extranjeros -legales e ilegales-involucrados en los desmanes, el alcalde de Draveil (Essone, afueras de París), de la UMP, decidió suspender con carácter «inmediato» la ayuda social a las familias de los alborotadores.

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