Francisco recibió a una joven argentina que sufre una rara enfermedad mortal
-
Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y acusa a EEUU de incumplir el acuerdo de tregua
-
Colombia se juega su futuro político en el balotaje presidencial: quiénes son los candidatos a suceder a Petro
Brenda tiene 15 años y padece Hungtinton. El sumo pontífice la saludó junto a otros pacientes de esa enfermedad genética. (Foto: L'osservatore romano)
"Ninguno de ustedes se debe sentir nunca solo, ninguno se debe sentir una carga, ninguno debe sentir la necesidad de escapar. Ustedes son valiosos para Dios y para la Iglesia", sentenció Jorge Bergoglio.
La EH se transmite por un gen que hace que los hijos de pacientes enfermos tengan el 50% de posibilidades de tener la enfermedad cuyos síntomas se desarrollan mayormente entre los 30 y 50 años, aunque hay casos registrados a los 2 y a los 80 años.
"Me dirijo ahora a las familias. Quien sufre la enfermedad de Huntington sabe que nadie puede superar la soledad y la desesperación si no tiene a su lado personas que con abnegación y constancia se transforman en 'compañeros de viaje'. También para ustedes el camino se hace a veces cuesta arriba", reconoció.
"Por eso los animo también a que no se sientan solos; a que no cedan a la tentación del sentimiento de vergüenza y de culpa", les pidió a los acompañantes de los pacientes.
Durante su discurso, posterior a la actuación del cantante argentino Axel, Francisco calificó como "muy valioso" el trabajo de los médicos y operadores sanitarios que acompañaron a los pacientes, "porque la esperanza y el impulso de las familias que se confían a ustedes depende ciertamente de su compromiso e iniciativa".
"Son muchos los retos que plantea la enfermedad desde el punto de vista diagnóstico, terapéutico y asistencial", reconoció de todos modos el Papa antes de lamentar el "contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana" en el que "las dificultades aumentan".
"Con frecuencia, la enfermedad se agrava por la pobreza, las separaciones forzadas y una sensación general de confusión y desconfianza. Por eso, las asociaciones y los organismos nacionales e internacionales son decisivos", les pidió, de cara a un auditorio con cerca más de 1000 personas entre pacientes, familias, médicos y acompañantes.
Por último, se dirigió también a los genetistas y científicos presentes y resaltó que "sin escatimar energías se dedican desde hace tiempo al estudio y la búsqueda de una terapia para la enfermedad de Huntington".
De todas formas, pidió a los especialistas seguir adelante con las investigaciones "siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa 'cultura del descarte' que a veces se insinúa también en el mundo de la investigación científica".
"Algunas líneas de investigación, de hecho, utilizan embriones humanos provocando inevitablemente su destrucción. Pero sabemos que ningún fin, aunque en sí mismo sea noble ¯como la posibilidad de una utilidad para la ciencia, para otros seres humanos o para la sociedad¯, puede justificar la destrucción de embriones humanos", detalló.
Los síntomas de la EH se reconocen en cambios de personalidad, olvido, movimientos involuntarios, caminar rígido y dificultad en el habla antes de que la enfermedad conduzca inevitablemente a la muerte, tras un período que comporta trastornos motores, cognitivos y psiquiátricos, que incluyen dificultad para alimentarse y una fuerte estigmatización social, para la que el Pontífice hizo el fuerte llamado de este jueves.



