4 de enero 2019 - 00:03

Francisco reconoció que los abusos sexuales debilitaron a la Iglesia

El Papa escribió una carta a los obispos de Estados Unidos, donde se conocieron los últimos casos de pederastia por parte de miembros del clero.

PREVENCIÓN. El papa Francisco convocó para febrero a los jefes de las 113 conferencias episcopales del mundo para una cumbre extraordinaria que busca evitar los abusos sexuales por parte del clero.
PREVENCIÓN. El papa Francisco convocó para febrero a los jefes de las 113 conferencias episcopales del mundo para una cumbre extraordinaria que busca evitar los abusos sexuales por parte del clero.

Ciudad del Vaticano - El papa Francisco afirmó ayer en una carta a los obispos de Estados Unidos que los abusos sexuales minaron la credibilidad y debilitaron a la Iglesia católica, “especialmente por el deseo de disimularlos y esconderlos”.

“La credibilidad de la Iglesia ha sido fuertemente cuestionada y debilitada por estos pecados y crímenes, pero especialmente por el deseo de disimularlos y esconderlos, lo que ha generado un mayor sentimiento de inseguridad, desconfianza y falta de protección en los fieles”. “La actitud de ocultamiento, como sabemos, lejos de ayudar a resolver conflictos, ha permitido a los mismos perpetuarse y herir más profundamente la trama de relaciones que hoy estamos llamados a tratar y recomponer”.

“En los últimos tiempos la Iglesia en Estados Unidos se vio sacudida por múltiples escándalos que tocan su credibilidad en lo más profundo. Tiempos borrascosos en la vida de tantas víctimas que sufrieron en carne propia el abuso de poder, de conciencia y sexual de parte de ministros ordenados, consagrados, consagradas y fieles laicos; tiempos borrascosos y de cruz para estas familias y todo el pueblo de Dios”, escribió el Papa.

La larga carta, fechada el 1 de enero, fue enviada a los obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos en ocasión de los Ejercicios Espirituales dirigidos por el predicador de la Casa Pontificia, padre Raniero Cantalamessa, en curso en el Seminario de Mundelein, arquidiócesis de Chicago, del 2 al 8 de enero.

En la misiva, el Papa dice que hubiera querido ir a Estados Unidos para ayudar a la Iglesia local a afrontar el escándalo, pero que no fue posible por problemas de logística, y la carta quiere reemplazar de algún modo ese viaje.

“Somos conscientes -prosiguió el Papa- de que los pecados y los crímenes cometidos y todas sus repercusiones a nivel eclesial, social y cultural crearon una impronta y una herida profunda en el corazón del pueblo fiel”. “Lo llegaron de perplejidad, desconcierto y confusión -agregó-, y esto sirve también muchas veces como excusa para desacreditar continuamente y poner en duda la vida donada de tantos cristianos que ‘muestran el inmenso amor por la humanidad inspirados por el Dios hecho hombre’”.

Los jefes de las 113 conferencias episcopales del mundo fueron convocados por el pontífice argentino en febrero para una cumbre extraordinaria que busca prevenir los abusos sexuales por parte del clero, un escándalo que ha desacreditado la institución en todos los continentes. El evento, el primero de ese tipo, se llevará a cabo del 21 al 24 de febrero y quiere ser una respuesta concreta al escándalo de la pedofilia dentro de la Iglesia y su encubrimiento. La Iglesia de Estados Unidos figura entre las más afectadas desde que estallaron los escándalos hace más de 20 años, buena parte de ellos encubiertos.

Agencias AFP y ANSA

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