Roma (ANSA, EFE) - Los principales sindicatos de Italia cumplieron ayer con una huelga que paralizó en forma parcial el país, con manifestaciones de protesta en reclamo de modificaciones a la política económica del premier Silvio Berlusconi.
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La medida, la quinta enfrentada por la administración Berlusconi, fue lanzada por los sindicatos CGIL, CISL y UIL bajo el lema «Construir el Futuro», en rechazo de recortes estimados para el sector público en 8.000 millones de dólares.
La huelga, de 4 horas, extendidas a 8 en el sector público,obligó a la cancelación de 136 vuelos en el aeropuerto de Fiumicino, Roma -la mitad de ellos contratados por la empresa Alitalia-, y afectó a trenes, ómnibus, bancos, correos y oficinas.
Las unidades sanitarias y hospitales ofrecieron sólo asistencia en casos de emergencia, informó la televisión estatal.
• Estimaciones
Fuentes gremiales estimaron que alrededor de 100.000 personas se concentraron en Milán, encabezadas por el secretario general del CGIL (socialistas), Gugliero Epifani, mientras en Venecia, el líder del CISL (de inspiración católica), Savino Pessotta, marchó bajo la lluvia junto a 40.000 manifestantes.
Otras 40 mil personas protestaron en Roma, dijeron también voceros de los sindicatos, encabezadas por el líder de la oposición de centroizquierda, Romano Prodi.
Las protestas, señaló Prodi, «no son sólo un acto contra una determinada política, sino el comienzo de una acción unitaria para el relanzamiento del país, que tenemos que rehacer de arriba abajo».
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