30 de octubre 2006 - 00:00

Gran triunfo de Lula

El manejo responsable de la economía, finalmente, pesó más que los escándalos de corrupción que implicaron a su entorno. Así lo entendió ayer una amplia mayoría de brasileños, que dio la reelección a Luiz Inácio Lula da Silva con más de 60% de los votos. Con este resultado, la política brasileña parece volver al mismo punto que hace cuatro años, cuando el ex líder metalúrgico se impuso por similar margen a otro candidato socialdemócrata. Lula pretende que los 55 millones de votos que obtuvo lo inmunicen contra los intentos de impugnar su asunción que aún evocan los más duros de la oposición. Sortear esos remezones e impulsar reformas demoradas para apuntalar el crecimiento de la economía serán sus desafíos para los próximos cuatro años.

Lula Da Silva
Lula Da Silva
San Pablo (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Tal como lo habían adelantado todos los pronósticos, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fue reelecto ayer por otros cuatro años al lograr más de 60% de los votos válidos, superando a su rival socialdemócrata Geraldo Alckmin y todos los escándalos de corrupción que afectaron a la cúpula de su gobierno.

Minutos después de anunciadas las primeras proyecciones del ballottage, cientos de manifestantes con tambores se lanzaron a la tradicional avenida Paulista de San Pablo, mientras automovilistas hacían sonar sus bocinas.

Contabilizado 98,69% de los votos, Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), obtuvo 60,78% de los sufragios (alrededor de 55 millones de votos), frente a 39,22% de Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). Premio, en buena medida, al manejo responsable que ha hecho de la economía y a la mejora del nivel de vida de las capas pobres de la población.

De manera muy similar, en los comicios de 2002, el ex sindicalista metalúrgico había ganado en segunda vuelta con 61,27% de los sufragios, mientras que José Serra, su contrincante, también del PSDB como Alckmin, había obtenido 38,73%.

Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), la participación ayer fue elevada.

«Vamos a tejer todas las alianzas necesarias para que podamos tener tranquilidad y aprobar los grandes proyectos que yo creo que Brasil necesita», dijo Lula, anticipando su victoria, tras votar en Sao Bernardo do Campo, una ciudad del cinturón industrial de San Pablo. «Quiero, sobre todo, conversar con los partidos políticos, la oposición, los gobernadores», dijo el mandatario debido a que su Partido de los Trabajadores no tendrá mayoría propia en el Congreso y estará particularmente complicado en el Senado.

Pese a ello, según observadores, Lula podría negociar con partidos aliados una mayoría de 300 de los 513 diputados, mayor de la que tuvo hasta ahora.

  • Senado difícil

    En el Senado, las cosas serán más difíciles para Lula, ya que las fuerzas de oposición controlarán al menos 45 de las 81 bancas luego de las elecciones que pusieran en juego un tercio de los cargos.

    El reelecto presidente deberá seguir enfrentándose con las secuelas de los escándalos de corrupción en el PT. El Tribunal Superior Electoral (TSE) estudia aún impugnar su candidatura a pedido de los socialdemócratas y el fallo podría teóricamente impedirle asumir el cargo el 1 de enero, aunque, según analistas, es poco factible, sobre todo tras la contundente votación de ayer.

    Lula fue denunciado ante el TSE por «abuso de poder» después de que miembros del PT fueron descubiertos cuando intentaban comprar un dossier supuestamente comprometedor para líderes socialdemócratas.

    El PT de Lula ganó la gobernación de Pará (Nordeste) en la segunda vuelta de ayer, con lo cual controlará cinco estados, dos más de los que gobernaba hasta ahora, según proyecciones a boca de urna.

    La senadora petista Ana Julia Carepa puso fin a doce años de hegemonía del PSDB en Pará, al derrotar a Almir Gabriel, y confirmó la fuerte ola pro Lula en el Nordeste. En la primera vuelta, el PT había conservado Acre (Oeste) y Piauí (Nordeste), y conquistado Sergipe y Bahía (Nordeste).

    El PT había perdido, en cambio, Mato Grosso do Sul (Centro-Sur) y ayer no consiguió recuperar Rio Grande do Sul (Sur), donde su candidato y ex gobernador Olivio Dutra (1999-2002) fue derrotado por la socialdemócrata Yeda Crusius.

  • Victorias anteriores

    El PSDB ya había conquistado en la primera vuelta los dos principales colegios electorales del país: San Pablo y Minas Gerais, con las victorias de José Serra y Aécio Neves, respectivamente, ambos señalados como posibles candidatos presidenciales en 2010.

    En Rio de Janeiro (tercera circunscripción), ganó Sergio Cabral, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que en la campaña de la segunda vuelta fue apoyado por Lula, frente a una candidata del PSDB.

    Un dato destacado de la jornada fue la derrota de Roseana Sarney, hija del ex presidente y actual senador José Sarney, en la puja por la gobernación de Maranhao, donde se impuso Jackson Lago, del Partido Democrático Laborista (PDT).
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