El gobierno de Gran Bretaña investigará denuncias sobre la supuesta extirpación de miembros y órganos vitales a trabajadores de la planta nuclear de Sellafield, en el norte de Inglaterra, que murieron durante las décadas del 60 y 70 del siglo pasado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El sindicato de trabajadores GMB indicó que partes de cuerpos de al menos 70 trabajadores de Sellafield, en Cumbria, fueron extirpados sin consentimiento de sus familiares o allegados.
En ese sentido, el grupo British Nuclear Fuels (BNFL), propietario de Sellafield, confirmó que material de autopsia fue utilizado por razones "legales" como investigaciones o pesquisas.
Ese grupo afirmó que puede demostrar que hubo consentimiento por parte de 61 de los 65 casos que tiene registrados.
Por su parte, el ministro de Comercio e Industria británico, Alistair Darling, confirmó hoy que un renombrado jurista liderará "una investigación amplia, independiente y específica" sobre el asunto.
En una ponencia en la Cámara de los Comunes, Darling anunció los detalles de esa pesquisa.
Según BNFL, los análisis radiológicos comenzaron en la década del 60 y continuaron hasta 1992.
Pero el sindicato GMB destacó que en muchos casos, tejidos, huesos y órganos humanos fueron extirpados de cuerpos de ex trabajadores de Sellafield sin consentimiento alguno.
"Nuestra principal preocupación son las familias de aquellos que murieron durante ese período y deben soportar esta realidad", declaró Gary Smith, delegado sindical de GMB.
"Pedimos información concreta por parte de la compañía y esperamos una respuesta rápida acerca de lo que ocurrió", agregó.
Dejá tu comentario