Graves incidentes durante la conmemoración del golpe en Chile: hay dos muertos

Mundo

La conmemoración del golpe militar del general Augusto Pinochet volvió a dejar en Chile una secuela de muertos y heridos, tras los duros enfrentamientos registrados en las villas miserias de la capital esta madrugada.

Dos civiles fallecidos a balazos, diez carabineros heridos, 32 detenidos y otra persona al borde de la muerte son el saldo de los incidentes, que el año pasado dejaron 160 detenidos.

Las protestas más violentas estuvieron concentradas en comunas de clase media y baja de Santiago de Chile, tales como Peñalolén, Estación Central, Cerro Navia, Recoleta, La Pintana y San Joaquín.

La violencia, inhabitual en el país más estable política y económicamente de América Latina, tiene su origen en la división que provoca aún el recuerdo del golpe militar entre los chilenos.


Más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas durante el regimen de facto, que duró entre 1973 y 1990. Otras 50.000 fueron torturadas. Además la pobreza asoló a uno de cada dos personas y el desempleo subió a un 27 por ciento, en su peor momento.

Pero hubo otros que pidieron, apoyaron y se adscribieron al modelo económico de la dictadura, que privatizó las empresas estatales y la seguridad social, además de liberalizar la economía.

La jornada, eso sí, se confundió con desmanes de grupos delictuales, sin conciencia política. De hecho, aún se investiga si las muertes son producto de las protestas o de ajustes de cuentas.

En el mundo político, por lo mismo, no hay muchas voces que defiendan estos hechos.
De hecho la mayoría de las actividades en recuerdo del golpe militar fueron pacíficas, en cada bando.


El Ejército, con la presencia de ex asesores del fallecido ex general Pinochet, recordó a sus caídos el 11 de septiembre de 1973, en una misa privada el viernes.

La presidenta socialista Michelle Bachelet lideró un acto en recuerdo a la jornada, en especial al derrocado mandatario Salvador Allende, el primer marxista en llegar al poder por las urnas.

Durante la noche más de un millar de personas mantuvo con sus familias, incluidos niños pequeños, una vigilia con velas, juegos y canciones frente al Estadio Nacional, que fuera el mayor centro de torturas del país en los albores de la dictadura.

Pero quizás la mayor señal de que en el país el tema aún está vigente, es que hablaron de él todos los candidatos a las elecciones presidenciales de diciembre.

Por ejemplo, el líder de la derecha, el millonario Sebastián Piñera, dijo que el gobierno de Allende "le hizo muy mal a Chile", el abanderado oficialista Eduardo Frei pidió que "nunca más" hubiera un golpe en Chile y el aspirante de los comunistas, Jorge Arrate, dijo ser un "allendista".

Así, a 36 años del golpe militar y del período de mayor violencia política del país, Chile volvió a dividirse ante el recuerdo de los años en que reinaban el toque de queda y los estados de sitio, con sus restricciones cívicas.

Dejá tu comentario