Gremios desafían la reforma de jubilaciones de Sarkozy
-
Países Bajos celebró el Día del Rey con Guillermo en su cumpleaños y una postal familiar junto a Máxima Zorreguieta y sus hijas
-
Tiroteo en Washington: así fue el plan de ataque contra Trump
Contrariamente a las huelgas realizadas ayer, las manifestaciones
sindicales contra las medidas de ajuste del gobierno
francés sí se hicieron sentir con fuerza. Los gremios se
aprovechan de la alicaída imagen de Nicolas Sarkozy.
El primer ministro, François Fillon, artífice de la ley de reforma de las jubilaciones de 2003 que preveía el aumento del período de aportes ya excluyó dar marcha atrás: «el tema se zanjó en 2003», reiteró el miércoles en una entrevista televisada.
El gobierno propone negociar sobre el empleo de los mayores -tan sólo 38,3% de las personas de entre 55 y 64 años trabajan- y amenaza con sanciones desde 2010 a las empresas que no hayan empezado a discutir al respecto, a la vez que pone sus esperanzas en las divisiones de los sindicatos. Así, unos rechazan todo alargamiento de los aportes a 41 años, mientras otros piden que se posponga hasta que mejore el empleo de los mayores.
Aunque los últimos sondeos muestran que entre 58 y 60% de los franceses se declaraba favorable a la movilización de ayer, otros indican que la mayoría se resignó a la idea de tener que cotizar más años, dado el aumento de la esperanza de vida.
El gobierno y los sindicatos saben que aumentar un año el período de aportes no resolverá por sí solo la financiación de las jubilaciones que pasará de 15.100 millones de euros en 2015 a 47.100 millones en 2030 y a 68.800 millones en 2050, según las previsiones.
Según analistas, para reducir el déficit del régimen general de jubilacioness, podrían aumentar los aportes y elevar la edad legal de la jubilación (que es de 60 años, más baja que en otros muchos países europeos). Fórmulas que son tabú para los sindicatos o las patronales.
Aunque ayer se veían carteles «Mayo del 68, mayo de 2008, el mismo combate», nada indica que la multiplicación de manifestaciones y conflictos sociales augure una explosión.
Pero, para los expertos, el hecho de que el gobierno cediera tan rápidamente a las demandas de los pescadores contra el alza del gasoil, muestra que está preocupado, consciente de que no hay dinero para atender las reivindicaciones. Y es que se perfilan reformas potencialmente explosivas, como la de los hospitales, de la Defensa (con una reducción de efectivos y el cierre de bases) y el continuo recorte de puestos en la administración, entre otras.



Dejá tu comentario