Hillary Clinton llegó a Pakistán para pedir nuevos esfuerzos en la lucha contra el terrorismo

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La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, inició el domingo su segunda visita en nueve meses a Pakistán para tratar de convencer a su aliado contra el islamismo de que Estados Unidos está comprometido a largo plazo con la región y pedir nuevos esfuerzos en la lucha contra el terrorismo.

"Pedimos medidas adicionales y esperamos de los paquistaníes que las tomen", declaró Clinton en una entrevista con la BBC.

La secretaria de Estado señaló que Washington e Islamabad "aumentaron la cooperación en la lucha antiterrorista".

Pero "no cabe duda alguna, en la mente de nadie, de que si el origen de un atentado contra Estados Unidos se rastrea y lleva a Pakistán, ello tendría un impacto devastador para nuestra relación", advirtió.

El atentado fallido de Times Square en Nueva York en el mes de mayo, del que fue acusado el paquistaní Faisal Shahzad, fue reivindicado por el grupo talibán de Pakistán Tehrik-e-Taliban (TTP).

Durante su visita a Pakistán, la jefa de la diplomacia estadounidense tiene previsto hablar de seguridad y anunciar una serie de programas sobre los recursos del agua y la energía, dos sectores deficientes en este país pobre e inestable, aliado de Washington en la lucha antiterrorista.

El martes, Clinton participará en la conferencia de países donantes para Afganistán que se celebrará en Kabul.

En el inicio de la gira, el entorno de la secretaria de Estado elogió la ampliación y el mejoramiento de la relación con Pakistán, caracterizada durante años por una desconfianza mutua.

De lado paquistaní, el Ministerio de Relaciones Exteriores se congratuló el sábado por una visita "que ayudará a dar un mayor impulso" a la relación bilateral.

Clinton se reunió el domingo con el primer ministro Yusaf Raza Gilani y con el presidente Asif Ali Zardari. El lunes, participará en una reunión de "diálogo estratégico" entre Washington e Islamabad.

"La aceleración" del llamado diálogo estratégico "genera cambios en la actitud paquistaní, primero en el Gobierno y, lenta y gradualmente en la opinión pública", aseguró el domingo Richard Holbrooke, el emisario norteamericano para Afganistán y Pakistán.

Los avances "nos permiten progresar en el sector del antiterrorismo y el trabajo conjunto en las zonas tribales", feudos de Al Qaeda y de numerosos talibanes que atacan a las fuerzas internacionales en el vecino Afganistán, aseguró el diplomático norteamericano.

Clinton subrayó durante la entrevista con la BBC que existía un vínculo entre todos esos grupos y pidió a Pakistán que no hiciera distinciones entre ellos.

Según un alto responsable norteamericano, que habló bajo anonimato, Estados Unidos sacaría provecho de las conversaciones más frecuentes con el poderoso jefe de Estado Mayor del Ejército paquistaní, el general Ashfaq Kayani.

Estas conversaciones permitirían "progresos lentos, pero tangibles" en el caso de la red talibán Haqqani, la bestia negra de la coalición internacional, y que tiene la reputación de ser cercana a los servicios de inteligencia paquistaníes.

Clinton volvió a Islamabad tras su primera y mediatizada visita de octubre pasado y la primera reunión de "diálogo estratégico" entre ambos países, que tuvo lugar en marzo en Washington.

Las inversiones estadounidenses en Pakistán están regidas por la ley Kerry-Lugar, votada el pasado otoño y que otorga a ese país una ayuda récord de 7.500 millones de dólares en cinco años.

Según los analistas, tanto Afganistán como Pakistán están inquietos por la fecha anunciada para un retiro de las tropas estadounidenses del territorio afgano que fijó en diciembre el presidente estadounidense Barack Obama para el verano 2011.

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