2 de agosto 2006 - 00:00

Hizbollah lanzó más de 200 misiles en su mayor ofensiva contra Israel

Una vivienda completamente destruida yace en ruinas en el sur de la ciudad libanesa de Nabatiyeh.
Una vivienda completamente destruida yace en ruinas en el sur de la ciudad libanesa de Nabatiyeh.
Hizbollah lanzó hoy más cohetes contra Israel que durante cualquier otra jornada en los 22 días de guerra, después de que comandos en helicópteros atacaron objetivos de la guerrilla en la incursión israelí que más ha avanzado hacia el interior del Líbano.

Los ataques aéreos para apoyar la incursión de los helicópteros al pueblo de Baalbek, un bastión de Hizbollah en el noreste del Líbano, causaron la muerte de 19 personas, entre ellas cuatro niños.

En Jerusalén, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo que Israel seguirá luchando hasta que una fuerza internacional llegue al sur del Líbano, pese a que ningún país se ha ofrecido a enviar tropas sin una tregua y un acuerdo por un cese al fuego duradero.

Olmert solicitó que una fuerza internacional de combate implemente una resolución de la ONU que pide el desarme de Hizbollah, diciendo que Israel ya ha destruido gran parte del poder militar del grupo.

Poco después de sus declaraciones, uno de los más de 230 cohetes lanzados por Hizbollah cayó en Cisjordania, llegando más lejos que cualquier otro misil arrojado contra Israel en las últimas tres semanas.

La lluvia de cohetes mató a una persona en la ciudad de Nahariya, en el norte del país, después de una tregua de ataques aéreos de dos días.

Olmert dijo más temprano que la infraestructura de Hizbollah había sido "completamente destruida" en la ofensiva israelí.

Consultado sobre cuándo se lograría un cese al fuego, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, dijo: "No quiero prometer nada sobre eso (...) pero creo que es seguro decir días. Si es a fines de esta semana o a comienzos de la próxima, no creo que pueda afirmarlo con seguridad".

Las batallas entre las tropas israelíes y las guerrillas de Hizbollah aumentaron en el sur del Líbano, especialmente alrededor de las aldeas de Aita Shaab y Kfar Kila, donde hubo intensos ataques aéreos y de artillería israelíes, dijo una fuente de la fuerza de mantención de paz de la ONU.

La fuente señaló que las fuerzas israelíes estuvieron presentes en cinco zonas del sur y que helicópteros aterrizaron con soldados durante la noche cerca del pueblo fronterizo de Meis al-Jabal.

Fuentes de seguridad libanesas dijeron que los israelíes habían capturado la cima de una colina en al-Aweida, desde donde se podían observar varios pueblos, incluidos Kfar Kila y Adaiseh.

Olmert incluyó el traslado de civiles desde el sur entre los logros de la campaña militar israelí.

Al menos 750.000 libaneses, casi un cuarto de la población del país, han huido de sus hogares.

Al menos 643 personas murieron en el Líbano así como 55 israelíes durante el conflicto, que se ha extendido durante cuatro semanas. El ministro de Salud del Líbano elevó la cifra en 762, incluyendo los cuerpos que aún no se han recuperado.

Los bombardeos israelíes causaron daños a la infraestructura del Líbano por 2.000 millones de dólares, dijo el ministro de Transporte y Trabajos Públicos.

Varios convoys de la ONU y la Cruz Roja con alimentos y asistencia médica se dirigían hacia las zonas más afectadas, pero al menos uno de ellos debió detenerse al no obtener una autorización de Israel, dijeron funcionarios de ayuda.

El Consejo de Seguridad de la ONU aún tiene que acordar un mandato para una fuerza internacional de mantenimiento de la paz y Francia dijo que no asistirá el jueves a una reunión de países que colaborarían con tropas.

Francia quiere una tregua y un acuerdo sobre el marco para un cese del fuego permanente antes de cualquier despliegue de tropas. Esta posición no coincide con el punto de vista de los israelíes y estadounidenses de que un fin de las hostilidades puede esperar hasta que el contingente sea movilizado.

Israel dijo que capturó a cinco militantes de Hizbollah en la incursión nocturna contra Baalbek, que está ubicado a 95 kilómetros al noreste de Beirut. Hizbollah negó que los prisioneros pertenezcan al grupo.

Fuentes de seguridad dijeron que dos combatientes de Hizbollah murieron durante la operación.

Al menos 13 civiles murieron cuando aviones de guerra israelíes atacaron Jammaliyeh, una aldea cercana a Baalbek, y seis fallecieron debido a los ataques aéreos en otros lugares del país. Un soldado del Ejército libanés perdió la vida y dos resultaron heridos cuando su puesto fue bombardeado.

El ministro de Relaciones Exteriores de España, Miguel Angel Moratinos, arribó el miércoles a Beirut con ayuda humanitaria, dijeron diplomáticos. También planea viajar a Damasco como parte de un intento aparente de lograr que Siria e Irán, aliados de Hizbollah, formen parte de una solución para el Líbano.

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