Ráfagas de
más de 300
kilómetros
por hora
azotaron las
costas de la
península
de Yucatán.
Su intensidad
decayó,
pero
expertos
estiman que
puede
retomar
fuerza a su
regreso a
México.
El huracán Dean, que ha dejado hasta ayer 13 muertos a su paso por el Caribe, aminoró la intensidad de sus vientos a 130 kilómetros por hora en su avance por suelo mexicano, pasando de categoría cinco (la máxima) a uno, trayendo un poco de alivio en los habitantes, pero amenaza con fortalecerse nuevamente en el Golfo de México.
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Sin embargo, la ciudad mexicana de Chetumal y varias comunidades cercanas del sur del estado de Quintana Roo fueron azotadas la madrugada de ayer por un temible huracán de categoría 5, con vientos de 260 kilómetros por hora y rachas superiores a los 315 e intensas lluvias, aunque los mexicanos temen que a pesar de haber bajado en su intensidad vuelva a retomar la fuerza anterior cuando ingrese otra vez en México.
En Quintana Roo y Yucatán fueron habilitados unos 1.880 refugios temporales en escuelas y edificios públicos más seguros que las endebles viviendas de muchos de los pobladores, algunos de ellos indígenasmayas. En tanto, la Asociación de Hoteles de Cancún informó que a pesar del fuerte viento, que alcanzó los 100 kilómetros por hora en la zona, ningún centro de hospedaje sufrió deterioros de importancia. «Hubo daños menores, palapas (cabañas) rotas e inundaciones de pequeños restoranes o lobbies (salones), pero nada que no pueda repararse con un trapeador», dijo el presidente de la asociación, Jesús Almaguer.
Sin embargo, los expertos han advertido sobre la posibilidad de que se recupere en el Golfo de México. «Es posible» que Dean se fortalezca una vez que esté en las aguas cálidas del Golfo de México y se transforme en un ciclón de categoría mayor (tres, cuatro o cinco) antes de impactar las costas continentales mexicanas», dijo un meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes.
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