India eligió para presidente a una mujer por primera vez en su historia
Pratibha Patil.
Sonia Gandhi, presidenta del Partido del Congreso, en el poder, sacó a Patil de una relativa oscuridad para esta elección, al considerar que su llegada al puesto ayudaría a luchar en favor de la igualdad de los sexos y constituiría un "momento histórico".
Sin embargo, durante la campaña Patil fue acusada de proteger a su hermano sospechoso de asesinato y a su marido, involucrado en un escándalo por un suicidio.
La contienda presidencial fue catalogada por analistas como una de las más virulentas en la historia postcolonial de India.
También hubo acusaciones de nepotismo y de participación en una gran cantidad de estafas.
Patil, una mujer recatada que suele vestirse con un sari que le cubre el cabello, ha negado las acusaciones.
Además, Patil ha sido objeto de burlas tras declarar en televisión que un gurú fallecido le dio a conocer una "premonición divina" que le anunciaba una gran "responsabilidad".
La principal revista de noticias de India, India Today, incluyó una imagen de la mandataria en su portada con el título "elección vergonzosa".
El Congreso de India rechazó la solicitud del jefe de Estado saliente, el popular Abdul Kalam, de postularse a un segundo mandato de cinco años, porque, según los analistas, prefería a un candidato de mayor lealtad al partido.
Kalam se convirtió en un héroe nacional al supervisar con éxito los ensayos nucleares de India llevados a cabo en 1998, que convirtieron al país en una potencia en la materia, y recibió el apodo de "Presidente del pueblo" por su estilo populista.
Según la Constitución de la India, el primer ministro tiene el poder ejecutivo, aunque el presidente participa en la formación del gobierno a nivel estatal y federal, lo que hace que el puesto sea muy codiciable.



