Inédita batalla campal en desalojo de colonos judíos
-
Artemis 2 dejó atrás la cara oculta de la Luna, recuperó contacto y ya inicia el regreso a la Tierra
-
Estalla la polémica en Alemania por una medida que exige autorización militar a hombres para viajar al exterior
Escenas de extrema
violencia se vieron ayer
en el desalojo de una
colonia ilegal judía cerca
de Ramallah.
En una operación en la que tomaron parte entre 5.000 y 6.000 efectivos policiales y militares, el desmantelamiento se tornó el enfrentamiento más duro registrado entre colonos y fuerzas de seguridad. Tres horas y media duraron los golpes, los insultos y los forcejeos entre los extremistas judíos y los agentes del orden, que iban desarmados y sólo portaban equipos antidisturbios. Atrincherados en el interior y en los techos de los inmuebles, los manifestantes lanzaron contra los agentes baldes con excrementos, pintura, agua, aceite, huevos, lozas, bloques de piedra y marcos de ventanas y puertas.
El general Yair Naveh, comandante de la región militar centro, de la que forma parte Cisjordania, afirmó que «las fuerzas no han hecho uso de las armas y no han tenido más elección que responder». «Nuestros hombres han sido recibidos en Amona de la misma manera que en la 'kasba' en Jenín o Naplusa» los acogen los activistas palestinos, añadió.
• Gritos
Tal y como ocurrió en la evacuación de la Franja de Gaza, los colonos gritaban a los agentes «asesinos», « nazis», «dictadores» o lemas como «un judío no expulsa a otro judío», mientras un guitarrista anónimo los alentaba a resistir desde una de las caravanas del enclave que permanecerá en pie. Sin embargo, la violencia vista ayer no es siquiera comparable con aquellos episodios.
«Antes de la evacuación de Gaza había un respeto por la gente, existían ciertos límites», espetaba un colono tocado con el tradicional kipá bordado a un oficial del ejército israelí que observaba las demoliciones.
Una pancarta colgada en uno de los edificios decía: «Toda casa destruida es una victoria para Hamas», el movimiento terrorista palestino que ganó las elecciones legislativas del 25 de enero.
A dos meses de las elecciones legislativas israelíes, el primer ministro Ehud Olmert, que reemplaza a Ariel Sharon desde que éste fue hospitalizado el 4 de enero, hace así gala de su determinación de desmantelar las colonias ilegales en Cisjordania como venía prometiendo Israel. Para los colonos radicales, esto es un antecedente de lo que podría ocurrir en otros asentamientos de Cisjornania en el marco de un posible acuerdo con los palestinos.
• Intolerable
En referencia a lo ocurrido, Olmert afirmó que «el comportamiento de aquellos que se opusieron a las fuerzas de seguridad no puede más que calificarse de violento. Es una actitud intolerable en el Estado de Israel».
Y prosiguió: «El lanzamiento de ladrillos a la cabeza de los agentes es una trasgresión de toda línea roja, y esa actitud llega a proporciones nunca vistas».
«Lo que ha ocurrido hoy desgarra al pueblo. Al ordenar estas demoliciones, Olmert tomó una decisión política», afirmó el jefe del Consejo de los enclaves judíos de Cisjordania, principal organización de colonos, Benzi Lieberman.



Dejá tu comentario