Inédito colapso energético provocó un caos en Moscú
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Este era ayer el aspecto de las principales calles de Moscú. Millares de personas se quedaron sin transporte ni telecomunicaciones, impedidas de volver o, incluso, de llamar a sus casas.
«Hay que dedicarse no sólo a los problemas globales de la política de la compañía y de sus reformas, sino también prestar atención a su actividad cotidiana», recalcó Putin. En Moscú quedaron paralizados el metro, los tranvías y los trolebuses. Un total de 43 trenes quedaron parados en los túneles y más de 20.000 pasajeros tuvieron que ser evacuados, según el Ministerio para las Situaciones de Emergencia.
El colapso de los semáforos causaron kilométricos atascos en las principales carreteras en el sudoeste, sur y sudeste de la ciudad.
Los informativos de la televisión mostraron las aglomeraciones de decenas de miles de personas que intentaban, en vano, acudir al trabajo, al colegio o regresar a sus casas.
El gobierno ruso celebró una reunión extraordinaria en la que hizo hincapié en garantizar el suministro de electricidad a los hospitales, guarderías y escuelas, mientras el Ministerio de Defensa entregó 20 generadores eléctricos a las autoridades de Moscú para su uso civil.
Aunque fuentes de SEU no descartaron la posibilidad de un atentado terrorista como detonante de la avería, el ministro de Energía, Viktor Jristenko, sí la rechazó, al afirmar que «no se detectaron huellas de injerencia» en la subestación siniestrada.
• Edificios públicos
En pleno centro de la capital quedó cortado el suministro de electricidad en varios edificios públicos, en particular el que acoge al Consejo de la Federación, o Senado de Rusia, y al Ministerio del Interior.
El colapso eléctrico también afectó a las comunicaciones telefónicas, por cable y celulares, en varias zonas de la capital, así como a gran parte de los servidores de Rusnet, la red rusa de Internet.
El apagón causó además un escape de vapores de fenol del establecimiento de Novosmovski, que dio origen a una nube tóxica que se dirigió sobre Tula, ciudad a unos 200 kilómetros al sur de la capital rusa, dijeron fuentes oficiales.
El presidente de SEU, Anatoli Chubais, pidió « disculpas» a los usuarios y ordenó el restablecimiento de los suministros de luz en un plazo de 24 horas, mientras dio tres horas para reanudar la alimentación eléctrica de los hospitales.
En tanto, la Fiscalía rusa abrió ayer un expediente penal por «negligencia» contra la directiva de SEU, que fue comparecido por Chubais horas después.




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