Varias ciudades y pueblos de Bulgaria occidental y central están inundados, sin luz ni agua potable, y cientos de casas han quedado destruidas por las lluvias torrenciales que azotan el país balcánico desde ayer.
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Más de dos mil personas fueron evacuadas de sus casas y alojadas en varios colegios de la ciudad de Ihtiman, donde hay puentes y hogares destruidos y ganado ahogado, aunque no se han registrado víctimas humanas.
En Ihtiman se ha declarado el estado de emergencia, lo mismo que en los municipios de Kostenets, Gorna Malina, Elin Pelin y Belovo, donde se han desbordado ríos y embalses.
La compañía nacional de ferrocarriles informó de que hay vías destruidas y de que las comunicaciones ferroviarias entre la parte occidental, meridional y oriental del país balcánico están interrumpidas.
Equipos de Protección Civil, unidades de bomberos, la policía y el ejército, así como la Cruz Roja nacional, han acudido en ayuda a las regiones afectadas.
A mediados de julio extensos territorios del este y el sur de Bulgaria fueron ya inundados por las torrenciales lluvias, que dejaron 17 víctimas mortales, causaron daños materiales por más de 200 millones de euros y afectaron a más de 2 millones de los 7,8 millones de habitantes del país.