Irak: al menos 57 muertos producto de varios atentados

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Insurgentes detonaron 10 coches bomba y una moto bomba y dispararon proyectiles de mortero en barrios de Bagdad, y al menos 57 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en una de las jornadas más letales del año en la capital iraquí, informaron autoridades.

Las explosiones, ocurridas en por lo menos 13 barrios, 10 de ellos de mayoría chiita, llegaron dos días después de que hombres armados tomaran como rehenes a sacerdotes y feligreses en una iglesia católica de Bagdad, lo que terminó con la intervención policial y un saldo de 58 muertos.

Nadie se atribuyó la responsabilidad de los ataques, pero la coordinación de las explosiones, la complejidad de la operación y los objetivos de mayoría chiita parecen apuntar a insurgentes sunnitas vinculados con la red Al Qaeda como los responsables de los atentados, los más sangrientos desde mayo.

"Diez autos con bombas explotaron. Había también cuatro bombas colocadas al borde de calles y bajo vehículos", dijo el jefe policial Qassim al Moussawi.

Los ataques, que comenzaron a las 18.15 y duraron unas cuatro horas, tuvieron como principal blanco restaurantes y cafés donde los iraquíes se habían reunido para disfrutar un cálido atardecer.

Además de los diez coches bomba, explotó una moto bomba y varios proyectiles de mortero, dijeron fuentes policiales.

Las autoridades iraquíes dispusieron el toque de queda sin límite y pidieron a la población permanecer en sus viviendas por la noche.

"Nos han asesinado hoy y el domingo, mataron a nuestros hermanos, los cristianos", declaró entre sollozos Hussein al-Saiedi, de 26 años de edad, residente del barrio chiita de Sadr City.

"Estábamos de pie en la calle cuando escuchamos un ruido muy fuerte, y luego vimos humo y piezas de automóviles cayendo del cielo", dijo. Las personas huyeron del lugar en pánico, gritando frenéticamente los nombres de sus familiares y amigos.

"Ellos (el gobierno) dicen que la situación está bajo control. Pero, ¿dónde está el control?", se quejó.

Todas las acciones fueron coordinadas y lanzadas a la misma hora, por lo que poco después el gobierno resolvió imponer un toque de queda "hasta nueva orden".

Patrullas policiales circulaban por la noche por varios barrios, "invitando" a las personas a regresar a sus casas.
En tanto, medios locales informaron que tres disparos de mortero cayeron cerca de la mezquita chiita de Jawadiya, en el barrio de Geriyat, donde aparentemente no hubo víctimas.

La lista de los barrios atacados, donde la mayoría de la población profesa la rama chiita del Islam, da cuenta de la magnitud de la acción.

Se trata de Abu Dasheer, Sadr City (donde fue atacado un puesto de policía), Ur, Bayya, Jihad, Bagdad al Jedida, Yermouk, Siula, Kadhimiya, Rashdiya y Ghazaliya.

En las mezquitas de los barrios atacados se hacían por altoparlantes llamados a la población para donar sangre para los heridos.

Los ataques fueron cometidos mientras se realizaban las ceremonias fúnebres de las víctimas del atentado el domingo contra la iglesia católica de Bagdad Nuestra Señora de la Salvación, donde murieron 57 personas entre fieles, sacerdotes y policías, más los cuatro atacantes suicidas.

Irak se vio afectada por el conflicto entre sectas musulmanes chiitas y sunnitas desde el colapso del régimen de Saddam Hussein en 2003.

El gobierno de Saddam estuvo dominado por la minoría sunnita, que tras su derrocamiento fue sustituido por uno dominado por los chiitas que permanece en el poder hasta hoy.

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