26 de octubre 2009 - 20:08

Irak: el peor atentado desde 2007 dejó un saldo de 155 muertos

Los equipos de rescate continúan las tareas en la zona, por lo que se espera que la cifra de muertos siga en aumento.
Los equipos de rescate continúan las tareas en la zona, por lo que se espera que la cifra de muertos siga en aumento.
Mientras continúan las labores de rescate, cientos de iraquíes enterraron a los 155 muertos causados por los dos devastadores atentados suicidas perpetrados el domingo en el barrio gubernamental de Bagdad.

Los servicios médicos y la policía informaron que el número de cadáveres descubiertos fue de 155. Además hubo al menos 650 heridos, la mayor parte de ellos empleados del Ministerio de Justicia, frente al cual se produjo una de las explosiones.

Los dos terroristas suicidas hicieron estallar con sus vehículos, cargados con varias toneladas de explosivos, junto al Ministerio de Justicia y al edificio del Consejo Provincial de Bagdad.  

Se trata del segundo ataque a edificios gubernamentales en la capital iraquí este año, después de que unas diez explosiones encadenadas causaran la muerte a más de 100 personas e hirieran a 1.200 el 19 de agosto.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, dijo que los atentados son el fruto de ambiciones políticas, aunque no acusó a ningún partido en particular.

El domingo el ministro de Interior, Yihad al Boulani, apuntó que los nuevos ataques están conectados con los de hace dos meses. El gobierno sostiene que los instigadores de los ataques son dos antiguos miembros del partido del ex dictador Saddam Hussein que actualmente residen en Siria.

El presidente del país, Yalal Talabani, pidió además a los países vecinos que dejen de proporcionar apoyo a los terroristas.

"Nuestros países vecinos deben cesar inmediatamente de ofrecer refugio y apoyo económico a los terroristas", dijo Talabani, en lo que pareció ser una referencia a Siria, a pesar de que no nombró a ningún país en concreto.

Bagdad acusó antes a Damasco de ofrecer cobijo a ex líderes iraquíes a quienes acusa de estar relacionados con los atentados de agosto.

Tras el ataque del domingo se puso en el punto de mira la capacidad de los servicios de seguridad iraquíes para mantener el orden tras la retirada de las tropas estadounidenses de los centros urbanos en junio pasado.

El portavoz militar Qassem Atta informó el domingo que se llevará a cabo una investigación sobre el atentado y que "todos los responsables pagarán en breve".

Apenas dos meses antes de las elecciones parlamentarias, los ataques son también un golpe para los esfuerzos de Al Maliki para aumentar la seguridad de cara a los comicios. Además, las explosiones podrían minar los esfuerzos para intentar convencer a los agentes internacionales de que Irak es un lugar seguro para invertir.

Mientras, un grupo de desconocidos mató a tiros a dos civiles en la norteña ciudad de Mosul, informaron hoy agencias de noticias iraquíes. En Kirkuk, también en el norte de Irak, fue hallado el cadáver de un hombre que había sido secuestrado hace dos días.

Además, en la ciudad chiita de Karbala tres policías murieron y otros cinco resultaron heridos después de que un atacante suicida detonara el coche en el que viajaba al pasar junto a una comisaría.

En la provincia occidental de Anbar murieron la pasada noche dos policías y resultaron heridos otros dos al estallar una bomba junto a su patrulla.

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