Irak: triple atentado deja al menos 60 muertos
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Otras siete personas, cinco de ellas soldados iraquíes, fueron asesinadas por presuntos rebeldes en la provincia de Diyala (norte) y en la localidad de Al Jalis, al sur de Bagdad.
El Ejército de EEUU en Irak anunció ayer, por su parte, que uno de sus soldados perdió la vida, el viernes, en una "operación de combate" en la provincia de Al Anbar, en el oeste del país y feudo de la insurgencia suní.
Por otro lado, las fuentes policiales indicaron que la mayoría de los 44 cadáveres encontrados hoy en la capital, aparentemente de personas muertas en acciones de violencia sectaria, presentaba señales de torturas previas al asesinato.
La policía iraquí ha encontrado los cadáveres de miles de iraquíes asesinados en similares circunstancias en Irak desde que en febrero pasado fuera atacado un mausoleo chií en la ciudad de Samarrá (100 kilómetros al norte de la capital).
Los nuevos se produjeron después de que tropas iraquíes y de EEUU comenzaran hoy una ofensiva militar contra presuntos feudos de la insurgencia suní en la rebelde ciudad de Baquba, capital de la provincia de Diyala, a 60 kilómetros al norte de Bagdad.
La incesante violencia en Irak ha puesto en una situación crítica al Gobierno del primer ministro iraquí, el chií Nuri al Maliki, que intenta, sin éxito, aplicar su plan de reconciliación nacional en Irak.
Abdelaziz Al Hakim, líder de la Asamblea Suprema para la Revolución Islámica en Irak, la principal formación política chií del país, instó hoy a los religiosos suníes y chiíes iraquíes a que actúen para contener el conflicto sectario en el país.
"No habrá ni ganador ni perdedor si se estalla una guerra civil" en Irak, advirtió Al Hakim, de visita en Amán, y consideró que la mejor solución al problema iraquí es el diálogo entre las diferentes facciones.
Al Hakim rechazó la idea del secretario general de la ONU, Kofi Annan, de celebrar una conferencia internacional sobre Irak, al considerarla "ilógica y poco realista", ya que "la solución debe salir de Bagdad".
"El pueblo iraquí no acepta que su problema sea tratado en una conferencia internacional, mientras que en Bagdad hay un gobierno democráticamente elegido", añadió.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, cuyo país es acusado por Washington de "injerencia en Irak", también rechazó la idea de Annan, y culpó a EEUU y Reino Unido del conflicto sectario en Irak.
"El problema es que los estadounidenses y los británicos han entrado en un callejón sin salida porque el pueblo iraquí no acepta la ocupación de su tierra", dijo Ahmadineyad a la televisión Al Yazira.
"Ahora intentan salir de Irak y para conseguirlo están sembrando la sedición entre los iraquíes, suníes y chiíes, kurdos y turcomanos, etc", añadió el gobernante iraní.



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