21 de noviembre 2003 - 00:00

Irak vivió otra jornada con más violencia y caos

Bagdad (ANSA, Reuters) --Un soldado estadounidense y al menos 17 iraquíes murieron ayer en Irak en una nueva jornada de violencia en la que recrudecieron los atentados suicidas y los ataques de las tropas norteamericanas contra objetivos de la resistencia iraquí. Mientras tanto, en Londres, el presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo que podría enviar más tropas a la región en caso de ser necesario, una medida que iría en contra de los planes originales del Pentágono, que pretendía ir disminuyendo la cantidad de soldados estadounidenses de manera paulatina.

Por cuarta noche consecutiva, la cuarta división de infantería bombardeó puestos de la resistencia iraquí en la región cercana a Tikrit, ciudad natal de Saddam Hussein ubicada a 180 kilómetros al norte de Bagdad. Por la ma-ñana en Kirkuk, principal polo petrolero del norte del país, un coche bomba explotó en una sede del partido kurdo Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), que encabeza el presidente de turno del Consejo de Gobierno provisorio iraquí, Jalal Talabani.

• Culpa

La explosión causó la muerte de dos estudiantes, una maestra y el kamikaze. Otros 37 alumnos de una escuela cercana a la sede del PUK resultaron heridos, informaron fuentes médicas. El responsable local del PUK, Jalal Jowher, culpó del atentado al grupo Ansar al Islam o a Al-Qaeda.

En Ramadi, 100 kilómetros al oeste de Bagdad, en el considerado «triángulo sunnita» donde es más fuerte la resistencia al régimen de ocupación, un coche bomba explotó contra un edificio donde funciona la administración local elegida por Estados Unidos. Dos iraquíes murieron y 12 resultaron heridos. En un segundo atentado ocurrido en Ramadi con explosivos, un hombre murió en un intento de asesinato del jeque tribal sunnita pro norteamericano Amer Abdel Jabbar Ali Suleiman.

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