15 de febrero 2006 - 00:00

Irán revive los traumas de la ONU

La caída del Muro de Berlín dejó vigente un solo modelo económico y un único liderazgo, pero la división del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sigue reproduciendo las divisiones de otras décadas. Lo hizo en aquellos meses vertiginosos previos a la guerra de Irak y, todo indica, volverá a ocurrir en 2006 en torno al desafío nuclear del gobierno iraní de Mahmud Ahmadinejad, que ayer ratificó que comenzó el enriquecimiento de uranio aunque a escala industrial.

EE.UU. y la Unión Soviética se vetaron mutuamente decenas de resoluciones durante la Guerra Fría. Cayó el comunismo pero no los intereses nacionales, como se vio en los '90, hasta que la crisis de Irak -que dejó a Gran Bretaña y EE.UU. de un lado, y a Rusia, China y Francia del otro- cristalizó las contradicciones de fondo en un mundo unipolar.

El caso de Irán ofrece menos vericuetos para el debate. Si sobre Saddam Hussein y sus armas de destrucción masiva sólo había especulaciones nada fundamentadas, en este caso es el propio gobierno de Ahmadinejad el que admite proyectos que para Europa, Israel, Rusia y Estados Unidos contradicen los tratados internacionales.

Pero una vez más aparecen los intereses contradictorios. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, fue enfático ayer en Viena, sede de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), para sostener lo que se vislumbraba. «Las sanciones no han logrado solucionar un solo conflicto en la historia moderna». Se refería a penalizaciones económicas o diplomáticas. «De un ataque militar, ni hablamos», habrá interpretado Condoleezza Rice en el Departamento de Estado.

El desafío nuclear iraní llegará al Consejo de Seguridad de la ONU seguramente después de la próxima reunión de la AIEA el 6 de marzo.

No está tan claro, pero podría suponerse que Tony Blair y George W. Bush actuarán en bloque. También es posible vislumbrar que si el Pentágono retoma el protagonismo de la administración Bush, los estadounidenses volverán a boicotear la comida francesa. ¿Pero quién duda de cuál será la postura de China, que compra la mayor parte del petróleo que importa a Irán? Por su parte, ¿Rusia acelerará sanciones contra el país al que le vende tecnología nuclear -para la planta de Busher- y misiles antiaéreos por mil millones de dólares, como se confirmó esta semana?

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