Un ataque aéreo israelí en la zona de Jazín, en el sur del Líbano, dejó al menos tres periodistas libaneses muertos este sábado y volvió a encender las denuncias por la seguridad de la prensa en medio de la escalada regional. Entre las víctimas fueron identificados Ali Shaib, de Al Manar; Fatima Ftouni, corresponsal de Al Mayadeen; y Mohammed Ftouni, camarógrafo del mismo medio.
Israel bombardeó en el sur del Líbano y mató a tres periodistas
Sus Fuerzas Armadas aseguraron que uno de ellos integraba la inteligencia de Hezbolá, mientras que Beirut denunció una grave violación del derecho internacional.
-
Se cumple un mes de la guerra en Irán con marchas contra Trump y bombardeos que no se detienen
-
Irán calificó de "irrazonables" las exigencias de EEUU para terminar con la guerra
El bombardeo alcanzó al vehículo en el que se trasladaban periodistas de Al Manar y Al Mayadeen mientras cubrían la ofensiva israelí en el sur de Líbano.
La muerte de los reporteros fue confirmada por sus propios canales y por medios oficiales libaneses, que además reportaron otras víctimas fatales en el mismo ataque. El bombardeo impactó sobre el vehículo en el que se desplazaban mientras cubrían la ofensiva israelí en el sur libanés, en una jornada que también dejó muertos entre rescatistas y personal sanitario.
Después del ataque, el Ejército de Israel admitió que el blanco de la operación era Ali Shaib, a quien acusó de integrar la inteligencia de la Fuerza Radwan, vinculada a Hezbolá, y de actuar bajo cobertura periodística. Sin embargo, no presentó pruebas públicas para sostener esa acusación y tampoco dio precisiones sobre la muerte de los otros dos trabajadores de prensa.
El presidente del Líbano condenó el ataque
Del lado libanés, la reacción fue inmediata. El presidente Joseph Aoun condenó el ataque y sostuvo que se trató de una violación flagrante de las normas internacionales que protegen a los periodistas en contextos de guerra. En la misma línea se expresaron otros funcionarios de Beirut, que reclamaron una intervención de la comunidad internacional y anticiparon nuevas presentaciones ante organismos multilaterales.
El episodio volvió a poner bajo la lupa la situación de los medios en el conflicto. Tanto Al Manar como Al Mayadeen, dos cadenas cercanas a Hezbolá, denunciaron que sus equipos fueron atacados mientras cumplían tareas periodísticas, y exigieron garantías para la cobertura en las zonas alcanzadas por los bombardeos.
La muerte de los tres reporteros se produjo en medio de una ofensiva cada vez más amplia en el sur del Líbano, donde en las últimas horas también se registraron ataques contra paramédicos y otros civiles.
Con este nuevo episodio, la presión sobre Israel crece no solo por el avance militar sobre territorio libanés, sino también por las acusaciones de haber atacado a personal protegido por el derecho internacional humanitario.



Dejá tu comentario