29 de abril 2013 - 00:07

Italia: Letta pidió por un mayor crecimiento en UE al lanzar gobierno

Italia: Letta pidió por un mayor crecimiento en UE al lanzar gobierno
El nuevo primer ministro de Italia, Enrico Letta, prometió presionar a sus socios de la Unión Europea por un cambio desde la austeridad hacia políticas de crecimiento y empleo, al buscar apoyo parlamentario el lunes, poniendo fin a un estancamiento político de semanas.

En su intervención antes de que lograra sin problemas un voto de confianza en la Cámara baja, Letta dijo que Italia no podía darse el lujo de enfocarse simplemente en intentar recortar su enorme deuda pública y necesitaba un nuevo énfasis para terminar con la recesión económica.

A Letta lo respaldan su propio Partido Democrático (PD), el partido de centroderecha de Silvio Berlusconi Pueblo de la Libertad (PDL), así como centristas liderados por el ex primer ministro Mario Monti, con una segunda votación prevista en el Senado para el martes.

"Moriremos sólo con consolidación fiscal, las políticas de crecimiento no pueden esperar más. Queremos estimular el crecimiento dentro del respeto de los límites de la UE", dijo Letta, indicando que la situación económica del país continúa siendo "grave" después de más de una década de estancamiento.

Letta, un moderado de 46 años con fuertes contactos fuera de Italia, prometió mantener los compromisos presupuestarios acordados entre Roma y sus socios europeos, y anunció que visitará Bruselas, París y Berlín esta semana.

Stefano Fassina, el principal portavoz del PD, dijo que Letta debería renegociar la meta de presupuesto de Italia para ganar un respiro. "Otros países lo hicieron y nosotros deberíamos hacerlo", afirmó en el Parlamento.

Letta, obligado a aliarse con la centroderecha de Berlusconi debido a que la centroizquierda no consiguió la mayoría en las cámaras, enfrenta una lucha para mantener la unidad de su Gobierno mientras aprueba potencialmente difíciles reformas y mantiene el control de las finanzas públicas.

La reacción del mercado al nombramiento de Letta y el fin de meses de estancamiento político desde la elección en febrero ha sido positiva, con una caída en los rendimientos de los bonos y un aumento en el precio de las acciones.

El costo de endeudamiento de Italia cayó a su menor nivel desde octubre del 2010 en una subasta del lunes de bonos a mediano y largo plazo, dando un alivio no solo al Tesoro sino también a compañías cuyos propios costos de endeudamiento se ven afectados por los rendimientos de los títulos del Gobierno.


En un discurso en el que habló desde impuestos a reforma constitucional, Letta evitó temas de conflicto entre miembros de su coalición.

No se refirió a una ley que aborda los conflictos de intereses, una promesa del PD antes y después de las elecciones pero que sería inaceptable para el magnate de los medios.

Respondiendo a las demandas de la centroderecha de que fuera descartado un impopular impuesto a la propiedad, dijo que los pagos hasta junio serán frenados aunque no prometió derogar el gravamen como demandaba Berlusconi.

Dijo también que esperaba que un aumento en el impuesto sobre las ventas, desde un 21 por ciento a 22 por ciento, podría retrasarse y que reduciría los impuestos que pagan las empresas si contratan a jóvenes y desempleados.
No indicó cómo pagará por esos cambios impositivos, que requerirán miles de millones de euros.

La actual ley electoral, que contribuyó al resultado no concluyente de las elecciones de febrero, será cambiada antes de los próximos comicios y propuso una comisión especial para considerar otras reformas políticas y constitucionales.

Letta afirmó que revisará el progreso de estas reformas en 18 meses y que si siente que sus esfuerzos han sido bloqueados por otros partidos podría renunciar.

Su gabinete, que incluye un récord de siete mujeres y el primer ministro negro del país, se formó en parte en respuesta a una desilusión hacia la élite política que ha quedado de manifiesto en el éxito del Movimiento antisistema Cinco Estrellas, encabezado por el cómico Beppe Grillo.

La economía italiana ha estado estancada por más de una década, con el producto interno bruto (PIB) más bajo que en el 2001, las compañías agobiadas por altos impuestos y burocracia y un desempleo entre los jóvenes que en algunas áreas alcanza el 40 por ciento.

En una concesión a la creciente sensación de desilusión con las tradicionales elites políticas, Letta dijo que los salarios adicionales parlamentarios y otros beneficios que gozan los ministros serán anulados.

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