21 de marzo 2003 - 00:00

La decisión de atacar tomó por sorpresa incluso a los aliados

En esta foto difundida por la Casa Blanca, George W. Bush analiza a primera hora del día en el Salón Oval los pasos a seguir junto a su vice, Dick Cheney (de espaldas); el jefe de la CIA, George Tenet; y el colaborador Andy Card.
En esta foto difundida por la Casa Blanca, George W. Bush analiza a primera hora del día en el Salón Oval los pasos a seguir junto a su vice, Dick Cheney (de espaldas); el jefe de la CIA, George Tenet; y el colaborador Andy Card.
Abu Dhabi, Emiratos Arabes (ANSA, DPA) - La decisión de lanzar los primeros bombardeos estadounidenses en la madrugada de ayer, que dio comienzo a la Operación Libertad Iraquí, fue tomada casi de improviso y se basó en informaciones de los servicios secretos estadounidenses, que indicaban que en los sitios atacados se encontraban altos mandos del gobierno y del ejército iraquíes, entre los cuales se hallaba, incluso, el mismo Saddam Hussein. Esto se consideró como un objetivo «de oportunidad».

Así lo confirmó ayer el secretario de Defensa de EE.UU. Donald Rumsfeld. "Cualquier plan de guerra refleja la realidad, hay que aprovechar las oportunidades que se presentan. No hacerlo sería un terrible error."

Según "The Washington Post", la CIA le había presentado el miércoles al presidente de los EE.UU., George W. Bush, pruebas de que habían localizado el paradero de Hussein.

La inmediatez de la decisión hizo que el comienzo de las operaciones haya sido una sorpresa incluso para los principales aliados de Estados Unidos, el primer ministro británico, Tony Blair, y el jefe del gobierno español, José María Aznar.

Otra versión difundida ayer por fuentes militares de Al Udeid, Qatar, la noticia de la muerte del viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, dada a conocer el miércoles por la tarde, fue una estrategia de los servicios secretos estadounidenses para obligar al funcionario a realizar una conferencia de prensa para desmentirla. De esta manera, Aziz pudo ser seguido a través de radares desde el lugar donde se realizó la conferencia de prensa hasta el centro del comando de las fuerzas armadas iraquíes, el mismo que según las informaciones fue atacado durante los primeros bombardeos
.

Otra versión indicaba que en el ataque habría perdido la vida el hijo menor de Hussein, Kusai. Así lo aseguró la agencia kuwaití «Kuna», citando fuentes de la oposición iraquí.

Según el diario «The Guardian», estos primeros bombardeos selectivos se enmarcarían dentro de lo que fuentes militares denominaron Operación Decapitación, que tiene como objetivo matar a Hussein y a los principales dirigentes iraquíes durante los primeros días de la guerra, antes de lanzar el masivo ataque de 3.000 bombas prometido por el Pentágono.

Rumsfeld, no confirmó si Aziz u otros oficiales efectivamente se encontraban en el lugar bombardeado ni si alguno de ellos fue herido. Durante una conferencia de prensa que brindó pocas horas después de que la que ofreció Bush, el secretario de Defensa dijo que el ataque lanzado en la madrugada de ayer alcanzó «instalaciones de importancia del liderazgo iraquí».

Dejá tu comentario

Te puede interesar