La ejecución de Saddam divide al mundo

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La ejecución del ex presidente iraquí Saddam Hussein dividió en sus opiniones tanto a los países de Occidente como a los de Medio Oriente.

Mientras que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, saludó la muerte de Hussein e instó a los iraquíes a mirar para el futuro, la Unión Europea (UE), y las principales potencias de Occidente se opusieron rotundamente a la utilización de la pena de muerte como sentencia en un juicio.

"Es un testamento para la decisión del pueblo iraquí de avanzar tras décadas de opresión que, pese a sus terribles crímenes contra su propio pueblo, Saddam Hussein haya recibido un juicio justo", afirmó el mandatario estadounidense.

Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Margaret Beckett, sostuvo que su gobierno aboga "por la abolición en todo el mundo de la pena de muerte, independientemente de quién sea el criminal", aunque agregó que Londres respeta "la posición de los funcionarios iraquíes.

En tanto, "Francia, que como otros socios europeos es favorable a la abolición de la pena de muerte, toma nota de la ejecución de Saddam Hussein", dijo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores galo.

A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores de Finlandia -a cargo de la Presidencia de la UE-, Erkki Tuomioja, sostuvo que el organismo que su país preside "tiene una postura muy coherente en contra de la pena de muerte y en que no debería haberse aplicado en este caso, aun cuando no hubiera dudas de la culpabilidad de Saddam en graves violaciones de derechos humanos".

Asimismo, Moscú, "como muchos otros gobiernos, se pronuncia contra la aplicación de la pena de muerte, independientemente de los motivos por los cuales organismos judiciales tomen tal decisión", afirmó el vocero de la Canillería rusa, Mijail Kamynin.

En lo que sí estuvieron de acuerdo la mayoría de estos gobiernos y el Vaticano es que la ejecución del ex mandatario de Irak puede "alimentar el espíritu de venganza", según la Santa Sede, lo que deribaría en una escalada de violencia mayor.

En cuanto a los países de Medio Oriente que se pronunciaron respecto a la muerte de Hussein, las opiniones también se cruzaron.

Por un lado, Irán e Israel, fuertemente enfrentados entre sí, saludaron la ejecución de ex líder sunnita.

Teherán aseguró que la ejecución "es una victoria del pueblo iraquí, como lo fue el derrocamiento del régimen de Saddam", aunque agrego: "Si se hubieran hecho investigaciones a este propósito habría salido a la luz la alianza de Estados Unidos con Saddam".

Con respecto a Tel Aviv, un funcionario que no quiso dar su nombre, dijo que se habla "de un hombre que ha sometido a Medio Oriente a sangre y fuego en varias ocasiones, que ha usado armas químicas contra su mismo pueblo", por lo tanto, consideró la fuente ante la agencia Ansa, "se ha hecho justicia".

Por otro lado, Libia y Hamas (partido con mayoría en la Autoridad Nacional Palestina), se pronunciaron en contra de la muerte y sostuvieron que fue un "asesinato político".

El gobierno libio decretó ayer, por medio de un comunicado oficial emitido por una agencia local, tres días de luto nacional por "el prisionero de guerra Saddam Hussein".

En tanto, el movimiento palestino calificó la muerte como un "asesinato político" que "viola todas las leyes internacionales", según declaró el vocero de Hamas, Fawzi Barhoum.

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