La marea negra amenaza con una catástrofe en las costas de EEUU
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Numerosas embarcaciones vigilan la fuga de petróleo, mientras crece el alerta.
Dos barreras flotantes fueron desplegadas cubriendo unas 20 millas náuticas frente a las costas de Luisiana para intentar contener el petróleo. Pero, según el gobernador, son insuficientes y haría falta desplegar más.
Las autoridades recurrieron además a otra técnica: para intentar contener la progresión de la marea negra, los equipos de intervención incendiaron ayer una porción de la napa.
Una flotilla desplegada por los guardacostas y por BP logró rodear parte de la napa y atraparla entre las barreras flotantes. Una "pequeña boya" fue enviada de inmediato al interior de esa mancha e inició un fuego con éxito, según los guardacostas.
Pero un cambio en la dirección de los vientos amenazaba con anular los efectos de este ensayo de incendio "controlado".
En el pasado, intentos similares tuvieron éxito en quemar entre el 50 al 90% del petróleo atrapado. Los equipos tienen la intención de continuar con los incendios en los próximos días.
Pero incendiar la mancha de petróleo también trae nuevos problemas ambientales, despidiendo enormes nubes de humo negro tóxico hacia el cielo y dejando residuos aceitosos en el mar, por lo cual estas operaciones deben ser constantemente monitoreadas.
El objetivo de la operación es proteger el ecosistema de la costa de Luisiana. La plataforma 'Deepwater Horizon', propiedad de la sociedad Transocean, contenía 2,6 millones de litros de petróleto en depósito y extraía cerca de 1,27 millones de litros por día.
La plataforma se hundió dos días después de producirse el pasado 20 de abril una explosión y un posterior incendio a bordo. Once personas se reportan aún como desaparecidas.
Los pantanos costeros de Luisiana constituyen un santuario para la fauna, en particular para las aves acuáticas, y los otros Estados de la región -Florida, Alabama y especialmente Mississippi- temen que la napa de petróleo afecte sus playas y contamine sus zonas pesqueras, cruciales para la economía local.
El martes fallaron los intentos de sellar dos filtraciones en un oleoducto que conectaba la plataforma petrolera a la fuente de origen, a pesar de una operación de cuatro submarinos robotizados a 1.500 metros de profundidad.



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