15 de septiembre 2004 - 00:00

La rigidez laboral provoca en Francia éxodo de empresas

Jean-Pierre Raffarin
Jean-Pierre Raffarin
París (AFP, Europe and World Report) - Singapur, China, República Checa o Hungría son algunos de los destinos elegidos por las empresas francesas para reducir sus muy elevados costos de producción, que están provocando un éxodo preocupante que obliga al gobierno de París a adoptar medidas urgentes para revertirlo.

El sistema de la semana laboral de 35 horas, adoptado en enero de 2000 por el entonces gobierno socialista de Lionel Jospin, favoreció este fenómeno, y el gobierno actual debe modificarlo sin demora, en opinión de las empresas.

Entre 1999 y 2000, la industria francesa comenzó de nuevo a crear empleos gracias al crecimiento de la economía, pero desde 2001 al menos 150.000 puestos de trabajo en las industrias han desaparecido debido en gran parte a este fenómeno.

• Obsesión

Incentivos fiscales, moderación de la polémica ley de las 35 horas, recompensas por creación de empleos, trabas a la emigración de firmas y otras medidas fueron ya planteadas por el gobierno conservador Jean-Pierre Raffarin para frenar este fenómeno que se transformó en una de las obsesiones del gobierno, preocupado por lo que podría ser el inicio de una ya denunciada « desindustrialización» del país.

«Las autoridades parecen darse cuenta de que se pueden crear condiciones para que las empresas funcionen mejor en nuestro país», afirmó ayer el presidente de la patronal francesa Medef, Ernest Antoine Seilliere.

El gobierno, la oposición, los sindicatos y las organizaciones sociales han hecho de la fuga de empresas una cuestión fundamental en estos días, y desde el responsable de Economía,
Nicolas Sarkozy, hasta el ex primer ministro socialista Laurent Fabius, todos presentan fórmulas diversas para ponerle remedio.

Fabius, uno de los líderes de la oposición socialista, aseguró que votará contra el proyecto de Constitución Europea si el gobierno francés no incluye en el texto alguna disposición para luchar contra este fenómeno de huida de firmas al extranjero.

Por su parte, el ministro de Economía Sarkozy garantizó que en el Presupuesto de 2005, que presentará en setiembre, estarán incluidas medidas para evitar la emigración de firmas, entre ellas una exención fiscal de 100.000 euros (120.000 dólares) en tres años si las empresas se sitúan en una zona de Francia donde haya altas tasas de desempleo.

«No sé si será eficaz, pero hay que intentarlo, no podemos quedarnos en esta postura defensiva»,
declaró Sarkozy, explicando que desea, al mismo tiempo, evitar nuevas salidas de empresa y lograr que algunas que se fueron vuelvan.

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