La violencia se adueñó del inicio de la cumbre del G-8
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
Los violentos enfrentamientos provocados por militantes
globalifóbicos dejaron ayer numerosos heridos en Gleneagles,
Escocia.
También están invitados a la cumbre el mandatario de México, Vicente Fox; el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y representantes de la India, China y Sudáfrica, así como el presidente de la Comisión Europea, José
Manuel Durão Barroso. El primer ministro británico, Tony Blair, presidente temporario de la Unión Europea (UE), prometió presionar a los líderes del G-8 «el día entero» para lograr un acuerdo a fin de incrementar la ayuda a los países africanos.
Sin embargo, luego la protesta fue autorizada tras conocerse la noticia de que Londres había sido designada sede de los Juegos Olímpicos de 2012 (ver aparte).
Grupos de manifestantes encapuchados rompieron ventanas de automóviles y se pelearon con la policía, mientras otros levantaron barricadas en las inmediaciones del hotel de Gleneagles.
La policía arrestó a un centenar de personas, entre ellas, anarquistas y miembros de grupos ambientalistas, en tanto ocho policías y un número indeterminado de manifestantes resultaron heridos, informó la BBC de Londres.
Además, cientos de militantes forcejearon con la policía en un intento de saltar la pared que protege la sede de la cumbre e irrumpir en ella. Por otro lado, los manifestantes quemaron una bandera estadounidense, mientras un helicóptero transportó a la zona refuerzos policiales y perros adiestrados para disuadir las violentas protestas.
La policía sospecha que el llamado Bloque Negro, un grupo anarquista creado en Alemania en los años '80, estuvo involucrado en la refriega de Stirling, con la implicación de activistas alemanes, británicos, españoles e italianos, entre otros, en su mayoría disfrazados de payasos.
Por otro lado, Edimburgo -la capital escocesa- reunió una protesta contra la pobreza organizada por el cantante irlandés Bob Geldof, que coincidió con el último de los once conciertos de Live8, y reunió al menos a 60.000 personas.




Dejá tu comentario