9 de noviembre 2016 - 11:40

"Las empresas de EEUU tienen razones para estar preocupadas"

Las empresas de EEUU tienen razones para estar preocupadas
El consultor financiero, Keneth Monahan, realizó un duro diagnóstico del futuro de la económica de EEUU bajo la presidencia del republicano Donald Trump. Si bien se mostró cauto, resaltó que las empresas tienen razones para preocuparse si se vira hacia el proteccionismo. Además analizó como podría ser la relación con Argentina.

Periodistas: ¿Cómo cree que impactará el triunfo de Trump en las compañías e industrias de EEUU?
Kenneth Monahan:
Es una pregunta complicada por varias razones. En primer lugar, no está claro todavía qué intenta hacer (Trump). La campaña se enfocó en su personalidad y fue muy liviana respecto de sus políticas y muchas de las cosas que Trump sugirió desde una perspectiva fiscal, están cerca de ser imposibles de implementar. Otro elemento es que los Republicanos en el Congreso tuvieron su propia agenda que no coincide exactamente con lo que propuso Trump, por lo que podría haber conflictos entre los distintos poderes del gobierno aún perteneciendo al mismo partido. 

Yo diría que en el corto plazo, el impacto se verá en que los niveles bajos de inversión privada en Estados Unidos posiblemente persistan hasta que haya una mayor claridad en el equipo económico y en la agenda legislativa de esta nueva administración.

Como costado positivo, una reforma impositiva para las empresas y una vacación o feriado de repatriación tendría efectos estructurales positivos que podrían hacer revivir la inversión privada. El aumento en los recortes de impuestos y gastos de los que Trump habló tienen que ser acompañados de un estímulo a la demanda pero lo que se propuso fue a tal escala que un aumento del déficit podría ser tan grande que podría afectar la voluntad de los prestamistas para financiar y podría hacer revivir los llamados "bond vigilantes" de la era Clinton. 

Del lado negativo, si la administración de Trump busca desmantelar el NAFTA o el sistema abierto de comercio global mediante el repudio o la renegociación de los acuerdos de comercio, en general, esto llevaría a consecuencias significativamente negativas. Hay todavía algunas preguntas abiertas sobre regulación también. El Partido Republicano ha atacado la reforma de salud (Affordable Healthcare Act) y la reforma financiera Dodd-Frank. Si ellos reducen o alteran estas leyes, los efectos podrían ser a largo plazo y profundos pero como no hay propuestas concretas para hacer ninguna de las dos cosas, es difícil describir los efectos potenciales. 

P: Algunos dicen que las compañías estadounidenses permanecen todavía con incertidumbre sobre las futuras políticas de Trump respecto de su retórica proteccionista. ¿Qué opina sobre esto? ¿Tienen de qué preocuparse? 

K.M.: Sí, tienen razón en preocuparse. Los inversores creen que Trump implementará cambios en la política hacia el proteccionismo. El acero estadounidense, un potencial beneficiario del aumento de las tarifas, saltó 17% hoy. Dicho eso, no es fácil anular o revocar acuerdos de comercio que son leyes estadounidenses, por lo que negociar con el Congreso y los países extranjeros es necesario para modificarlos. No es algo que se aprecie mucho, pero la economía estadounidense está mucho más integrada con el mundo que nunca. La suma total de importaciones y exportaciones en 2015 fue de $3.77 trillones o 20% del PBI, esto su nivel más alto en la historia. El rol del comercio internacional en la economía como un todo es muy grande tanto en la escala absoluta como relativa. Amenazar las relaciones comerciales tendrá consecuencias sustanciales. 

P.: ¿Qué impacto tendrá la nueva administración en Latinoamérica?
K.M.:
NAFTA es un problema muy interesante para Trump. Los dos temas de los que él habló más, que fueron detener la inmigración desde México, y revocar acuerdos de comercios. Hacerlo con el NAFTA probablemente cause una gran crisis económica en México, que bien podría generar un surgimiento de la inmigración ilegal a Estados Unidos. NAFTA es el tratado más conocido en EEUU, pero el país también tiene acuerdos de libre comercio con Chile, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Perú. 

P.: ¿En qué aspectos podría afectar la relación con Argentina? 
K.M.: No soy experto en el tema pero mi sensación es que la economía argentina se beneficiaría del acceso al consumidor norteamericano y al flujo de capitales desde Estados Unidos. Si la administración de Trump reduce algunos de estos dos factores, podría atrasar la recuperación argentina. Otro aspecto a considerar es la posibilidad de que haya cambios en la política energética norteamericana que pueda afectar el mercado de hidrocarburos, una exportación importante para Argentina. Es posible que esta administración reduzca los subsidios a la energía limpia, y podría también reducir las restricciones a los productores estadounidenses de shale.

Entrevista de Soledad Ytuarte

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